Brasilia. Las plantaciones de café de Brasil, el mayor productor mundial, no lograrían alcanzar todo su potencial productivo en la campaña 2011, debido a una sequía que haría perder hojas a los cultivos, dijeron el martes especialistas en agro a Reuters.

Las hojas producen la energía que necesitan los árboles para formar el grano del café y los agrónomos afirmaron que mientras más hojas pierden es menos probable que sean capaces de producir. Advirtieron, además, que las lluvias deben llegar pronto si se quiere evitar pérdidas significativas en la cosecha.

"La planta puede (abortar) parte de su producción por una fotosíntesis insuficiente y un desequilibrio en la proporción de hojas a frutos", dijo el agrónomo Emerson Tinico, de la cooperativa Cooparaiso en Minas Gerais, el principal estado productor de café en el país latinoamericano.

"Hay hojas cayendo de los árboles y esto afectará a la producción", afirmó, pero advirtió que es demasiado pronto para predecir una cosecha menor a la habitual en esta etapa temprana y regiones menos afectadas logran compensar.

Los agrónomos de cooperativas en regiones cafeteras desde el norte del estado de Sao Paulo al estado de Espírito Santo dijeron que estaban preocupados de que la sequía pudiera golpear a la cosecha si las lluvias, que usualmente vuelven a fines de septiembre, no llegan pronto.

Los futuros del café saltaron a su máximo nivel en más de 13 años en Nueva York la semana pasada debido a preocupaciones de que el clima seco pueda persistir durante el período de florecimiento habitual, que va desde fines de septiembre hasta diciembre, dado que el florecimiento se da en olas.

Lluvias. El contrato futuro de diciembre del café arábigo cerró el martes a 1,953 dólares por libra, con un aumento de 6,15 centavos o de 3,25 por ciento.

"Hay plantas perdiendo hojas y con un aspecto quemado. Es un problema generalizado", dijo a Reuters el agrónomo Joaquim Goulart, de Cooxupé, la mayor cooperativa de café del mundo.

Goulart sostuvo que incluso si las lluvias vuelven ahora, los árboles no tendrían una recuperación total porque han estado meses sin precipitaciones. "Sin reservas de humedad en el suelo, las plantas están sintiendo los efectos", manifestó.

Independientemente del clima, se sabe que la próxima cosecha en el principal productor mundial de café será menor que la de este año, que rindió 47,2 millones de sacos de 60 kilos, debido a un declive cíclico en la producción cada año por medio.

La última cosecha pequeña, en el 2009, por ejemplo, produjo 39,4 millones de sacos de 60 kilos.

Les está yendo mejor a las granjas en el norte de Espírito Santo, el principal estado productor de café robusta de Brasil, que ha sido protegido por irrigación durante la fase de florecimiento, que ahora está bastante avanzada, dado que ocurre semanas antes que la de café arábigo.

Pero si el fenómeno climático de La Niña, que se ha formado y que es responsable por las condiciones secas en la región, logra contener las lluvias durante el tiempo suficiente, Espírito Santo también va a sufrir.

"Los productores están irrigando constantemente y eso está causando que los estanques se sequen. Si no llueve en noviembre, cuando se están llenando los granos, éstos serán muy pequeños", dijo el técnico Delson Schramm, de la cooperativa Cooabriel.

"Incluso con irrigación las plantas no se desarrollan tan bien como con lluvia", agregó.