Río de Janeiro. El gobierno brasileño acordó este lunes con los productores de etanol elevar el contenido de este combustible vegetal en la gasolina como forma de estimular a este importante sector agrícola, informaron fuentes empresariales.

A partir del 15 febrero próximo el porcentaje obligatorio de etanol en la gasolina distribuida en Brasil subirá del actual 25% hasta un 27%, según fue negociado en una reunión entre el ministro de la Presidencia, Aloizio Mercadante, y los dirigentes de la Unión de la Industria de Caña de Azúcar (Unica).

El acuerdo tan solo depende de la aprobación formal de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó la presidenta de Unica, Elizabeth Farina, en declaraciones que concedió a periodistas en el palacio presidencial de Planalto tras su encuentro con Mercadante.

"Las pruebas realizadas sobre emisiones de gases, consumo, duración de las piezas y comportamiento del motor mostraron que es viable que los vehículos utilicen gasolinas con ese nuevo porcentaje de mezcla de etanol", aseguró la dirigente de Unica.

De acuerdo con las proyecciones de Unica, con la elevación del porcentaje hasta un 27%, Brasil demandará una producción adicional de 1.000 millones de litros de etanol al año.

Farina agregó que los fabricantes brasileños de vehículos ya están realizando nuevas pruebas para determinar la viabilidad de que la mezcla pueda ser elevada hasta un 27,5% de etanol, combustible en el que Brasil es pionero y que en el país se produce a partir de caña de azúcar.

El acuerdo evitará que los productores brasileños de etanol continúen cerrando plantas para la producción de este combustible que, según la patronal, además de ser renovable, emite menos gases contaminantes que la gasolina.

El sector enfrenta actualmente una crisis por la sequía que afecta importantes regiones productoras de caña de azúcar, por su elevada capacidad ociosa y por la política brasileña de mantener el precio de los combustibles bajo control.

Unas 80 plantas fueron cerradas en la regiones centro y sur de Brasil en los últimos años por estas dificultades, mientras que otras 67 se acogieron a la ley de recuperación judicial.

La Unica calcula que, de permanecer la crisis, otras nueve fábricas pueden cerrar sus puertas en 2015.

El acuerdo para elevar el contenido de etanol en la gasolina también permitirá que Brasil reduzca la importación de combustibles, lo que se espera que tenga efectos positivos en la balanza comercial.

Cerca del 90% de los automóviles producidos en Brasil cuenta con tecnología que les permite abastecerse indistintamente de gasolina o etanol.