Montevideo. Luego que las autoridades de Brasil decidieran aplicar un fuerte ajuste en las tarifas de la energía eléctrica para el sector industrial –en el marco de un plan de ajuste fiscal que está introduciendo el gobierno de ese país– y la devaluación del real, Uruguay dejó en abril de ser el país con la electricidad más cara de la región para ese sector, algo que no ocurría desde setiembre de 2012, según el informe de indicadores energéticos que divulgó ayer SEG Ingeniería.

El precio de la electricidad brasileña para la industria quedó en US$ 128 por megawatt/hora (mw/h) en abril, valor que está 3% por encima de los US$ 124 por mw/h de Uruguay. Considerando la evolución de las tarifas medidas en dólares en los últimos seis meses, se puede observar que Chile aumentó 19%, Brasil 8%, mientras que Uruguay redujo su tarifa en 3%. Sin bien UTE elevó 6,9% las tarifas en enero, la depreciación del peso uruguayo respecto del dólar fue mayor que la suba de tarifas en el período. En Brasil, en cambio, las tarifas han tenido ajustes al alza, superando la fuerte devaluación del real observada en el último semestre (19,4%).

La suba de las tarifas eléctricas en Brasil obedece en gran medida al incremento de la inflación, la que registra el valor más alto en más de una década (8,13% anual a marzo). La sequía que afecta al sureste de Brasil explica el aumento de costos, ya que el país norteño posee una gran capacidad hidroeléctrica, que ha visto mermar su producción por la falta de lluvias. La Aneel (Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil) aprobó a fin de marzo una suba extraordinaria de las tarifas en promedio de 23,4%, y justificó su decisión en la necesidad de equilibrar las cuentas de las empresas distribuidoras de electricidad de Brasil. Asimismo, no se descartan otros aumentos durante 2015.