Sao Paulo. La agencia de energía eléctrica de Brasil Aneel anunció a última hora del lunes que suspendió la licitación para la construcción de la represa hidroeléctrica de Belo Monte de 11.000 megavatios, prevista para el mediodía del martes.

La decisión sobre Aneel se produjo luego de una orden judicial emitida por un fiscal de una corte federal requiriendo la suspensión del proceso, en la cual la minera de hierro Vale y la empresa estatal de servicios Eletrobras, a través de sus subsidiarias, pensaban competir por medio de consorcios.

La misma corte había aceptado el miércoles pasado una orden para suspender temporalmente la licitación de la represa, cuyo costo se estima en hasta US$17.000 millones. Sin embargo, la medida fue revocada a fines de la semana pasada.

El nuevo mandato también pidió a la agencia medioambiental Ibama que derogue una aprobación preliminar sobre la cual dependía la licitación. Indicó que muestras provistas en audiencias públicas fueron ignoradas durante el proceso de análisis de impacto ambiental para el proyecto.

Aneel está preparada para seguir adelante incluso si la orden es revocada minutos antes del tiempo establecido para la licitación del proyecto hidroeléctrico de alto perfil.

El gobierno tiene puestas sus esperanzas sobre Belo Monte para que mantenga a mediano plazo la expansión económica del país y su alta demanda energética.

Pero quienes planean construir la que podría ser la tercera represa más grande del mundo han luchado por décadas para sacarla de la mesa de proyectos, en parte debido a la dura oposición de ecologistas y grupos de derechos indígenas.

El fiscal general de Brasil está apelando a la orden judicial. En el pasado ha sido frecuente que el gobierno revoque órdenes judiciales apenas minutos antes de grandes licitaciones o privatizaciones de activos estatales políticamente delicados.