El mítico teleférico que sube a la cumbre del cerro del Pan de Azúcar, desde donde se aprecia una espectacular vista de Río de Janeiro y la bahía de Guanabara, cumplió el sábado 100 años, aniversario que celebró con una tarta que compartió con los turistas.

El teleférico, uno de los más antiguos del mundo, esperaba recibir la visita de cinco mil personas durante la jornada, frente a la media de tres mil que registra los sábados.

Elevado a la categoría de símbolo de la ciudad y popularmente conocido para como bondinho, el teleférico conecta la cima de la colina de Urca con el cerro del Pan de Azúcar, desde donde se observa una de las vistas más icónicas de la “Ciudad Maravillosa” .

Proyectado en 1909 por el ingeniero Augusto Ferreira Ramos, la obra precisó del trabajo de 400 operarios y, según fuentes de la empresa que lo gestiona, en sus cien años de existencia ha transportado a cerca de 40 millones de personas.