Brasil aprovechará la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) como un medio para canalizar su transferencia de tecnologías agrícolas a otros países en desarrollo.

El uso de la organización multilateral como intermediario en la transferencia de tecnología consta del acuerdo que fue suscrito este lunes en Roma por el director general de la FAO, José Graziano, y el presidente de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), Mauricio Lopes.

El acuerdo busca ampliar las iniciativas de cooperación Sur-Sur para que los países en desarrollo puedan responder a desafíos comunes con tecnologías propias, informó la Embrapa en un comunicado.

La Embrapa, considerado como el mayor centro mundial de investigación en agropecuaria tropical, ya tiene acuerdos con diferentes países para transferir sus tecnologías a las naciones que las necesitan.

Para acelerar la transferencia de tecnologías la Embrapa contará con un investigador sénior en la sede de la FAO que tendrá la responsabilidad de articular el conocimiento brasileño con las necesidades de los técnicos y pequeños productores de países en desarrollo.

El acuerdo también permitirá que la Embrapa utilice infraestructura implantada por la FAO en diferentes países, principalmente del continente africano, para desarrollar nuevas investigaciones.

"El acuerdo permitirá el desarrollo de una fuerte asociación en el área de investigación agrícola, especialmente para apoyar políticas públicas vinculadas a la seguridad alimenticia", afirmó Lopes citado en el comunicado de la Embrapa.

"Todos sabemos de la necesidad urgente de aumentar el intercambio de conocimientos y cooperación técnica, principalmente en el cinturón tropical, donde se encuentran las naciones más pobres y las condiciones más difíciles para la agricultura y la producción de alimentos", agregó.