Río de Janeiro. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, defendió el viernes una solución negociada con Argentina para el problema que involucra a las dificultades de ingreso de productos alimenticios brasileños al país vecino.

"Vamos a resolver todo conversando y en armonía", dijo a periodistas el canciller brasileño. El impasse comercial fue el tema de un encuentro entre los presidentes de ambos países en el Tercer Foro Mundial de la Alianza de Civilizaciones en Río de Janeiro.

Después de la reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo que el tema será resuelto mediante el aumento del volumen del intercambio comercial. "La reunión fue más que buena", dijo Fernández después del encuentro.

Ella afirmó que Brasil se comprometió a enviar una misión a Argentina dentro de poco para buscar medios para fomentar el comercio entre los dos países. "No hubo ni habrá ningún freno a las importaciones. No hay ninguna medida de este tipo y de hecho la idea es profundizar la relación y el intercambio", explicó.

"No hubo pedidos, Brasil también es consciente de que por su volumen y por la importancia de su economía tiene que tener una política más contemplativa hacia las economías que no tienen el volumen y la importancia

El ministro brasileño recordó que el problema comercial actual involucra a un sector muy pequeño del intercambio entre ambos países. "Eso es un porcentaje mínimo de nuestro comercio", sostuvo el ministro.

Según productores brasileños, importadores argentinos -alentados por algunas autoridades locales- estarían cancelando compras a empresas brasileñas para dar preferencia a empresas regionales.

Una fuente de alto rango de la cancillería argentina dijo a Reuters que el país está preocupado por un fuerte aumento de las importaciones de productos brasileños este año.

Según la fuente, las importaciones de Brasil aumentarían más de un 40% en abril de este año en relación al mismo mes del 2009, en tanto, las ventas argentinas a Brasil crecerán poco más de un 20%.

"Hay una recuperación del comercio, pero hay un desequilibrio", declaró la fuente a Reuters. "La luz amarilla fue encendida", agregó.

Un representante argentino afirmó que la preocupación del gobierno local es que si se mantiene este ritmo se pueda comprometer el equilibrio de la balanza comercial de Argentina.

"Tenemos un compromiso con nuestra balanza. No queremos volver a la etapa de 'stop and go' de nuestra economía", afirmó.

A pesar de reconocer que el embargo a los productos brasileños provocó malestar diplomático, una fuente argentina no cree que vaya a darse una venganza de Brasil, pese a que el gobierno argentino ha hallado dificultades para colocar productos como carne bovina y vino en el mercado brasileño.