Brasilia. Brasil y México aplazaron este miércoles negociaciones de último minuto para intentar salvar un acuerdo de libre comercio de autos, trabadas por la exigencia brasileña de introducir cuotas de importación para frenar su déficit comercial.

El futuro del acuerdo que regula la mitad del comercio entre las dos mayores economías de América Latina será definido en breve, detalló un portavoz de la cancillería brasileña.

México, que no quiere perder un importante mercado de autos y piezas, había aceptado este martes otras demandas de Brasil: una revisión del contenido de origen de sus exportaciones y la inclusión de vehículos pesados en el acuerdo de libre comercio.

Pero Brasil considera las cuotas de importación como una condición no negociable para preservar el acuerdo.

"No se espera que ocurran más negociaciones hoy", dijo la cancillería brasileña, agregando que "está todo sobre la mesa, pero es necesario un tiempo extra para analizar los elementos".

"Los contactos continúan al más alto nivel y se espera un desenlace en breve", añadió.

Brasil amenazó este mes con romper el acuerdo que está inundando su mercado de autos mexicanos más competitivos, lo que disparó el déficit comercial con México a US$1.700 millones en el 2011.

La ruptura del tratado reduciría a poco más de la mitad el intercambio comercial de unos US$9.000 millones anuales entre las dos naciones.

También aumentaría el proteccionismo de Brasil, cuya industria está perdiendo competitividad debido a la apreciación del real.

México envió este martes a Brasilia una delegación de pesos pesados encabezada por el secretario de Economía, Bruno Ferrari, y la secretaria de Exteriores, Patricia Espinosa.

El ambiente al final de la reunión en la noche del martes era optimista.

"El tema de la renuncia (del acuerdo) no ha sido ni siquiera considerado o mencionado (...) el ambiente es muy constructivo y favorable para que podamos encontrar un consenso", dijo a periodistas el subsecretario mexicano de Comercio Exterior, Francisco de Rosenzweig.

Pero consultado sobre la demanda brasileña de cuotas, dijo que "tendremos mucho cuidado en entender a qué se refieren".