México DF/Sao Paulo. Brasil y México están muy cerca de alcanzar este jueves un acuerdo para salvar un pacto automotor suscrito hace una década y que estuvo a punto de romperse por profundas discrepancias entre las dos mayores economías de América Latina.

Está previsto que representantes comerciales y diplomáticos de ambas naciones pongan punto final en Ciudad de México a las negociaciones, con las que Brasil busca poner un límite al explosivo ingreso de autos mexicanos a su mercado.

Pero México no quiere perder acceso al valioso consumidor brasileño, que le ha ayudado en gran medida a disparar sus exportaciones hacia América Latina, ante menores ventas en Estados Unidos, su principal mercado.

"Vamos a cerrar un acuerdo que será bueno para Brasil y México", dijo a los periodistas el ministro de Comercio brasileño, Fernando Pimentel, al regresar a su país después de una ronda de conversaciones este miércoles en Ciudad de México.

Gracias a la fuerte demanda en el gigante sudamericano, las exportaciones de vehículos livianos de México a Brasil se han disparado en los últimos cincos años, hasta alcanzar un máximo de unidades en el 2011, casi el doble que el año previo.

Según Brasil, su déficit comercial con México se abultó a US$1.170 millones en el 2011, por lo que propuso revisar el Acuerdo de Cooperación Económica (ACE-55) firmado en el 2002, alarmado por el aumento en las importaciones de autos mexicanos.

La semana pasada, Brasil propuso a México limitar la cuota comercial de vehículos al promedio de su valor de los últimos tres años, es decir aproximadamente a unos US$1.400 millones, por un trienio.

También Brasil puso en la mesa uniformar la fórmula de cálculo del Indice de Contenido Regional de los vehículos hechos en México -sede de fabricantes europeos, asiáticos y estadounidenses- para situarla en un 35% el primer año, para crecer paulatinamente en cuatro años hasta un 45%.

Un nuevo elemento se refiere a liberar el comercio de vehículos pesados, algo restringido hasta ahora.

Imponer cuotas compensatorias, una vía posible. Según documentos obtenidos por Reuters la semana pasada, Brasil incluso exigió a México en una carta diplomática una respuesta "inmediata" el 9 de marzo, a lo que México respondió que lo mejor sería sentarse a negociar nuevamente "cara a cara".

Este miércoles, México presentó una propuesta para solucionar algunos de los puntos de conflicto, de la que no se conocieron detalles, y dijo que esperaba la respuesta de Brasil.

Según Pimentel, México habría aceptado ya una cuota exportadora, basada en el promedio de los últimos tres años, por lo que la discusión de este jueves se centraría en los términos del contenido regional.

Antes, una fuente cercana a las negociaciones dijo bajo condición de anonimato que ambos países ya habían llegado a un acuerdo en cuanto a la cuota de importación, pero no ofreció más detalles.

"Se está muy cerca de alcanzar un acuerdo (...) Ya se acordó el tema de cuotas", comentó.

De acuerdo con reportes de la prensa brasileña, Brasil también estaría buscando imponer un arancel del 30% a las importaciones de autos que haga de México.

La industria automotriz mexicana dijo este martes que las cuotas a las exportaciones de su país deben ser temporales y que la renegociación de las condiciones no arreglan los problemas de competitividad en Brasil.

La disputa entre las dos más grandes economías de Latinoamérica está poniendo en riesgo más de US$4.000 millones anuales, alrededor del 45% del comercio bilateral en el 2011 y dejando en el limbo conversaciones para un futuro acuerdo bilateral de libre comercio más amplio.