Río de Janeiro. La Eletrobras de Brasil, mayor compañía energética de América Latina, realizará una subasta pública el próximo 26 de julio para privatizar seis de sus filiales encargadas de la distribución de energía, informaron hoy fuentes oficiales.

     El Diario Oficial de la Unión publicó hoy la medida, que forma parte del plan del gobierno brasileño de privatizar Eletrobras, con la que espera recaudar hasta 12.000 millones de reales (unos US$3.200 millones), según cálculos del propio Ejecutivo.

     En la subasta del mes que viene se pondrá a disposición de los interesados el control de las distribuidoras Amazonas Energía, Boa Vista Energía, Cepisa, Ceal, Ceron y Eletroacre, responsables por abastecer de electricidad a los estados amazónicos de Amazonas, Roraima, Rondonia y Acre, así como los estados de Piauí y Alagoas, dos de los más pobres de la región noreste del país.

     Los interesados en la adquisición tendrán plazo para entregar sus ofertas en sobre cerrado hasta el 19 de julio próximo. El precio mínimo de salida es de 50.000 reales (US$13.500). Las ofertas serán individuales y el vencedor será quien ofrezca un mayor descuento para el reajuste de la tarifa de energía aprobada por la estatal Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) para cada una de las seis empresas.

La Justicia brasileña suspendió la semana pasada el proceso de venta de las distribuidoras tras una petición de empleados de las empresas que temen ser perjudicados por la venta, pero esa medida fue revertida.

     Según el edicto, del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), los empleados y los jubilados de las empresas podrán adquirir hasta el 10 por ciento de las acciones de las compañías. En la subasta podrán participar compañías de cualquier país, tanto del sector energético como financiero y fondos de inversiones y de pensiones.

     La Justicia brasileña suspendió la semana pasada el proceso de venta de las distribuidoras tras una petición de empleados de las empresas que temen ser perjudicados por la venta, pero esa medida fue revertida esta semana por otra corte que consideró que los derechos de los funcionarios no estaban amenazados.

     El BNDES aseguró que con la privatización de las seis distribuidoras se logrará "un aumento de las inversiones, mejoría en la gestión operacional, expansión de la red de distribución, aumento de la calidad de los servicios prestados y la mejoría del desempeño económico-financiero" de las seis compañías.

     La venta de las seis distribuidoras es un paso más para la privatización de Eletrobras, que el gobierno pretende realizar este mismo año. La estatal es el mayor grupo de generación eléctrica de América Latina, con una capacidad instalada equivalente a un tercio del total del país y líder en transmisión, con cerca de 61.000 kilómetros de líneas.