Sao Paulo. La constructora brasileña OAS podría no concluir la carretera amazónica de US$420 millones en Bolivia, dijo este lunes la prensa citando a un ejecutivo de la empresa, en medio de nuevas protestas contra un tramo que atraviesa una reserva indígena.

El presidente boliviano, Evo Morales, pretende someter en mayo a consulta popular el tramo central de la obra financiada por el estatal Banco Nacional de Desarrollo brasileño, paralizada desde fines del 2011 tras protestas indígenas que hicieron tambalear su gobierno.

Grupos indígenas anunciaron una nueva marcha contra la carretera en abril.

"Existe la posibilidad de que perdamos el trecho 2, así como existe la posibilidad de que no concluyamos ni el trecho 1 ni el 3", dijo el director de operaciones internacionales de OAS, César Uzeda, al diario financiero Valor.

"Si el gobierno quiere cancelar el trecho 2, nosotros tendremos que sentarnos en la mesa a negociar", añadió.

La obra financiada en un 80% por Brasil busca abrir ruta al Pacífico para las exportaciones brasileñas hacia China. Indígenas y grupos ambientalistas se oponen a un tramo de 177 kilómetros que atraviesa la reserva amazónica conocida como Tipnis.

Las protestas erosionaron la popularidad de Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, y lo enfrentaron a su base electoral.

El conflicto ilustra además la tensión por la agresiva expansión de las constructoras brasileñas en América Latina.

Según Valor, existen además diferencias sobre el costo de los tramos ya avanzados de la obra. OAS pide US$195 millones y el gobierno boliviano está dispuesto a pagar sólo US$120 millones.