ElEconomista.com.mx. El conglomerado brasileño Odebrecht anunció ayer que recibió la adjudicación por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), a través de su filial Tag Pipelines, para desarrollar el gasoducto Los Ramones II Norte, mediante un contrato de US$935 millones.

Con 450 kilómetros de largo, el gasoducto recorrerá los estados de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, a través de la Sierra Madre. Incluye dos estaciones de compresión de gas”, informó la brasileña.

Para este desarrollo, Odebrecht formó el consorcio llamado AOT Pipelines en que compartirá el proyecto en partes iguales con la mexicana Arendal y la argentina Techint. “Las empresas fueron contratadas por Tag Pipelines y la petrolera Pemex de México, que están en la asociación en la contratación”, informó Odebrecht.

En el concurso mediante el cual ganó por un criterio de precio se quedaron en el camino cuatro empresas: Gregory Price, ARB, Mastec y Bonatti, según Odebrecht.

Gasoducto ya adjudicado

El monto de inversión y extensión a que hace referencia Odebrecht corresponde al total de esta fracción norte de la segunda parte de Los Ramones, de la cual Pemex informó desde la licitación que tendría una inversión estimada de US$1.052 millones, 441 kms de ducto y dos estaciones de compresión.

Pero luego de que por su magnitud el tramo II de los Ramones —de 728 kilómetros— tuvo una licitación sin éxito, el gasoducto fue dividido a su vez en las secciones Norte y Sur, de las que la parte norte abarcaría de Los Ramones, Nuevo León, a San Luis Potosí.

Entonces, el 25 de octubre pasado Pemex informó que “el desarrollo de este trayecto estará a cargo de las empresas Tag Pipelines (filial de Mex Gas International, grupo propiedad de Pemex-Gas y Petroquímica Básica) y Gasoductos de Chihuahua, también filial de PGPB”; en la segunda empresa, la filial mexicana de Sempra, IEnova, participa en sociedad, con 50%.

El sistema Los Ramones, con un costo total de US$2.322 millones y 846 kilómetros por los que se importarán 2.100 millones de pies cúbicos diarios de gas desde Estados Unidos, debe estar listo a finales del 2015, según Pemex, por lo que el proceso licitatorio ha provocado quejas del empresariado mexicano, que el año pasado sufrió desabasto de gas por la falta de expansión del sistema.

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