La petrolera estatal brasileña Petrobras informó este jueves que pospuso sus planes de vender bonos por unos 3.000 millones de reales (785,6 millones de dólares) en el mercado local, debido a condiciones adversas.

La decisión fue anunciada horas después de que el presidente ejecutivo Aldemir Bendine dijo ante un comité del Congreso que Petrobras no está teniendo problemas para acceder a los mercados de capital.

La deuda de la compañía, de más de US$130.000 millones, es la más grande de cualquier petrolera en el mundo, y la capacidad de pagarla se está viendo perjudicada por la baja de los precios del crudo.

Ante las dificultades para superar un reciente escándalo de corrupción multimillonario, Petrobras acaba de perder su calificación de grado de inversión y ha tenido poco éxito con un programa de venta de activos que Bendine considera clave para financiar operaciones y pagar obligaciones.

La nueva decisión cancela una operación programada para el viernes que habría determinado qué ofertas serían aceptadas y a qué precio.