Río de Janeiro. Las constructoras brasileñas Odebrecht y Andrade Gutierrez, las dos mayores del país, tendrán que devolver más de 7.000 millones de reales (2.100 millones de dólares) a los cofres públicos por su vinculación en la red de corrupción que desvió miles de millones de dólares de la petrolera estatal Petrobras, informó hoy el Ministerio Público.

Según la Fiscalía, Odebrecht deberá volver 145 millones de dólares, mientras que Andrade Gutierrez deberá retornar a los cofres públicos unos 2.019 millones de dólares.

La Fiscalía denunció a 22 personas, entre ellas los dos presidentes de las dos empresas, por haber formado un cartel que se repartía las licitaciones de Petrobras, obteniendo precios favorables y con ello, grandes lucros, que servían para pagar sobornos a políticas y campañas electorales políticas.

Según el Ministerio Público, Odebrecht y Andrade Gutierrez pagaron unos 190 millones de dólares en sobornos en once contratos que firmaron con Petrobras, mientras que el resto es por daños causados en la firma de contratos fraudulentos.

Desde el inicio de la operación Lava Jato, que investiga la red corrupta alrededor de Petrobras, 250 millones de dólares ya fueron recuperados, mientras que 600 millones de dólares están bloqueados en Brasil y en el exterior.

Odebrecht y Andrade Gutiérrez son dos de las principales constructoras de Brasil y están acusadas de formar parte de una amplia red de corrupción enquistada en Petrobras, que durante la última década, se apropió ilegalmente de unos 2.000 millones de dólares, según cálculos de la propia empresa.

Según la Policía, las firmas obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los valores y las diferencias eran repartidas entre directores de la estatal y partidos políticos que amparaban las corruptelas.