Santiago. Aspectos como la seguridad, la estabilidad macroeconómica y política, la organización, la limpieza y la educación son elementos que los brasileños destacan de Chile como destino turístico, sin embargo los operadores de ese país creen que hay carencia de información sobre los atractivos turísticos y falta fortalecer aún más la marca país, lo que incide en la promoción en el mercado de Brasil.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio de percepción hecho en Brasil por la consultora local Indústrias Criativas – Estratégias e Projectos, que fue encargada por Turismo Chile.

El análisis se basó en dos encuestas de percepción a los operadores turísticos (encuesta cualitativa) y a público final brasileño (encuesta cuantitativa) en el Estado de Sao Paulo, que es el principal emisor de viajes internacionales de Brasil.

Para los brasileños, la amplia diversidad de paisajes y atractivos se considera como el elemento diferenciador de Chile, por lo que el país debiera adoptarlo como tema central de promoción como destino turístico

Eso sí, se requiere hacer una segmentación por público objetivo, y no solamente por localidades o regiones.

En cuanto a la persona que se interesa por viajar a Chile, es un turista de alto poder adquisitivo, buen nivel cultural, un cliente con experiencia en viajes, conoce variados países, es exigente y llega al país en búsqueda de nuevas experiencias en sabores, paisajes, imágenes, clima y culturas.

Evaluación a Chile. Para los brasileños, Chile es un producto estructurado, y lo consideran como la Europa sudamericana, gracias a su seguridad, estabilidad macroeconómica y política, organización, limpieza y educación.

Por ello, los tour operadores lo consideran un producto garantizado y de calidad.

Justamente por estas ventajas, lamentan los aspectos negativos que limitan la comercialización de Chile, en especial las negociaciones, capacitaciones, entrenamientos, campañas y materiales promocionales.

Dicen que se requiere más intervención y actuación institucional del país, en el desarrollo de nuevos atractivos y en mejoras de infraestructura y productos existentes, como por ejemplo potenciar Santiago como ciudad de compras y atractiva vida nocturna.

En cuanto a los costos que implica hacer turismo en Chile, hay diferencias de opiniones entre los operadores, pues unos lo consideran de precio elevado, pero justificable en relación al costo/beneficio.

Sin embargo, otros reclaman que no hay motivos que justifiquen el alto valor y por ello se recurre a ofrecer a Argentina como destino turístico más económico.

Entre los problemas más citados por los operadores se encuentran la dificultad en establecer acuerdos competitivos con las empresas chilenas, el monopolio del transporte aéreo doméstico con LAN y la inflexible política de negociación del trade chileno.

Los operadores señalan que en materia de marketing falta material promocional y educación a los operadores; se necesita una campaña publicitaria efectiva, en donde Chile posicione sus destinos en la mente de los brasileños.

En este aspecto, observan grandes falencias en el reconocimiento de los destinos chilenos – por lo cual es más difícil comercializarlo - en especial San Pedro de Atacama y Patagonia.

A su juicio se debería establecer la creación de marca como una importante estrategia de diferenciación en el mercado turístico, fortaleciendo así la imagen de las localidades chilenas. Los destinos chilenos con una marca reconocida, pueden ser útiles para auxiliar el fortalecimiento de la oferta turística.

En cuanto a los destinos, se debería considerar como prioritario Santiago y sus alrededores. Asimismo, es necesario fortalecer la imagen de los destinos del norte de Chile y desierto de Atacama; la región de los Lagos y la Patagonia y Antártica Chilena, puesto que existe gran desconocimiento de éstos.