Lima. La petrolera estatal Petroperú y Braskem, empresa brasileña que es la mayor productora de resinas termoplásticas de América, firmaron hoy un Memorando de Entendimiento para el análisis técnico y económico de la viabilidad de un proyecto petroquímico en Perú.

El objetivo es estudiar la viabilidad de la implementación de unidades para la producción integrada de 1.2 millones de toneladas al año de etileno y polietilenos, que son utilizados para la producción de plásticos, resinas y solventes, entre otros productos, para lo que se utilizaría el etano proveniente de las reservas de gas natural de Camisea.

Confirmada su viabilidad y sujeto a las negociaciones de los contratos definitivos y de las aprobaciones societarias de las partes, este emprendimiento formará parte del llamado Proyecto Integrado del Sur.

El proyecto incluye la construcción del Gasoducto Andino del Sur por parte de la empresa Kuntur Transportadora de Gas, y de un complejo industrial en la región sur de Perú que será un marco referencial en el proceso de industrialización del país.

“La iniciativa de Braskem está en línea con su visión estratégica de convertirse en una de las empresas líderes de la química mundial para en 2020, por medio de la combinación de crecimiento en el mercado doméstico, alternativas de acceso a materia prima competitiva y la búsqueda de oportunidades de internacionalización para el acceso a nuevos mercados, en especial en el eje de América”, dijo su director de Negocios Internacionales para América do Sur, Sergio Thiesen.

Por su parte, Petroperú afirmó que el Memorando de Entendimiento es un primer paso para la evaluación de la viabilidad técnico económica y posterior instalación de un complejo petroquímico de etileno y polietileno integrado, teniendo al etano como materia prima.

Consideró que entre los beneficios está el mayor valor agregado en 15 veces debido a los altos precios de los productos petroquímicos respecto al gas natural.

También la sustitución de importaciones de termoplásticos de Perú por aproximadamente US$300 millones al año y la generación de exportaciones por cerca de 1.000 millones.

Se calcula que la demanda de mano de obra directa en la construcción será de aproximadamente 5,000 personas, entre profesionales, técnicos y operarios; mientras que la operación de la planta petroquímica demandará mano de obra directa de unas 500 personas.

Por su parte, la mano de obra indirecta en la operación será de 4.500 personas en empresas que brindarían bienes y servicios a la planta petroquímica.

También se desarrollará la infraestructura con los proyectos de ampliación y mejora de carreteras, puertos y nuevos servicios en los distritos en las zonas de influencia del proyecto.

Además está el potencial de creación de otras industrias relacionadas no existentes en Perú como, por ejemplo, petroquímica derivada, petroquímica de aromáticos, petroquímica del metano (con urea y/o amoniaco), producción de termoplásticos y sus variedades, etc. ubicadas dentro de polos industriales petroquímicos.

Finalmente, permitirá la monetización de la ventaja competitiva, al ser el primer proyecto petroquímico en la costa sudamericana del Pacífico, lo que le permitirá abastecer a países latinoamericanos, Estados Unidos y Asia.

Suscribieron el convenio el vicepresidente ejecutivo de Braskem, Luiz de Mendonca, y su director de Negocios Internacionales para América del Sur, y Sergio Thiesen, y el gerente general de Petroperú, Pedro Méndez.