Nueva York. El petróleo Brent subió a máximos de cinco semanas este jueves este jueves, en medio del temor por los ajustados suministros tras el llamado a un cierre de operaciones petroleras en Noruega y ante las esperanzas de que las medidas de alivio monetario de algunos bancos centrales mejoren la demanda de crudo.

Los futuros del crudo Brent cerraron con un alza de 93 centavos, o de un 0,93%, a US$100,70 por barril.

El referencial del Brent ha ganado casi un 13% desde el 21 de junio, cuando el contrato cerró por debajo de US$90 por barril, un mínimo de 18 meses. Pero el Brent aún acumula pérdidas del 21% respecto a un máximo de este año de US$128,40 visto el 1 de marzo.

En Nueva York, el petróleo en agosto cayó 44 centavos, o un 0,50%, para cerrar en US$87,22 el barril, con operaciones entre US$86,50 y US$88,98.

El petróleo estadounidense ha subido más del 12% desde su menor cierre en ocho meses de US$77,69 el 28 de junio, pero aún está un 21% por debajo de un máximo este año de US$110,55 visto en marzo.

El banco central de China recortó este jueves las tasas de interés por segunda vez en un mes, en otro intento por apuntalar a su economía, mientras que el Banco de Inglaterra lanzó una tercera ronda de estímulo monetario.

El Brent anotó máximos de sesión por encima de US$102 por barril. Pero luego el Banco Central Europeo (BCE) rebajó su principal tasa de interés a un mínimo del 0,75% y el euro descendió contra el dólar, alejando al Brent de esos niveles.

El gobierno de Estados Unidos reportó que las existencias de crudo cayeron más de lo esperado en la semana pasada, lo que inicialmente ayudó al Brent a ampliar ganancias y al crudo estadounidense a recortar pérdidas.

Pero analistas dijeron que el descenso de los inventarios petroleros no fue suficiente para impulsar más los precios.

En tanto, las petroleras en el octavo mayor productor mundial de crudo, Noruega, llamaron a un cierre de operaciones en un intento por poner fin a una huelga de trabajadores por pensiones, mientras que se espera una pronta intervención del gobierno.

El petróleo en Estados Unidos estuvo presionado por un dato que mostró que el sector servicios de ese país se desaceleró en junio hasta tocar su nivel más bajo desde enero del 2010 al derrumbarse los nuevos pedidos.