Londres. Los precios del referencial de crudo Brent bajaban este martes hasta mínimos de tres meses, ante una menor preocupación por interrupciones en el flujo de los suministros que llevaba a los inversores a enfocarse en el aumento de la producción petrolera y en el potencial efecto de la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

A las 1120 GMT, el crudo Brent perdía 0,45% a US$72,16 el barril, un mínimo intradía muy cercano de su menor nivel desde el 17 de abril. Este lunes, el referencial del Mar del Norte retrocedió un 4,6%.

Los futuros del crudo liviano de Estados Unidos subían 0,19% a US$68,19 el barril, después de haber retrocedido un 4,2% este lunes.

"La percepción del mercado petrolero parece estar cambiando", dijo Carsten Menke, analista de materias primas del banco suizo Julius Baer. "El temor a una escasez, que llevó los precios hasta los US$80 por barril a inicios del verano boreal, está retrocediendo y acechan las preocupaciones de que ocurra un superávit", aseveró.

"El temor a una escasez, que llevó los precios hasta los US$80 por barril a inicios del verano boreal, está retrocediendo y acechan las preocupaciones de que ocurra un superávit", dijo Carsten Menke.

Los precios del petróleo han caído más de 10% en la última semana, luego de que los terminales de exportación de crudo de Libia volvieron a operar y tras el incremento de los embarques de naciones de la OPEP y aliados como Rusia.

La producción en las siete principales formaciones de hidrocarburos de esquisto de Estados Unidos subiría en 143.000 barriles por día (bpd) hasta marcar un récord de 7,47 millones de bpd en agosto, según cifras emitidas el lunes por la gubernamental Administración de Información de Energía (EIA).

Se espera que la producción siga creciendo en las siete formaciones de esquisto estadounidenses y todas, a excepción de la región de Appalachia, ya están marcando niveles máximos de extracción.

Otro factor que está lastrando los precios es la creciente inquietud por la guerra comercial entre Estados Unidos y sus principales aliados, especialmente China, que podría perjudicar la actividad económica global y, por tanto, disminuir la demanda mundial de crudo.