Representantes de la Unión Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción (Untraics) de Panamá y del consorcio ICA-FCC-MECO buscaron, con la mediación del Ministerio de Trabajo, resolver la huelga que afecta por segundo día a las labores de excavación en un cauce de acceso al Canal de Panamá.

La Untraics espera que el consorcio internacional resuelva un pliego de aspiraciones, entre ellas, el de un incremento salarial del 11%, mayores medidas de seguridad laboral y la restitución de diez de sus compañeros, a quienes no se les renovó el contrato de trabajo.

El consorcio ICA (México)-FCC (España) -MECO (Costa Rica) realiza la excavación seca del último tramo del cauce de acceso por el Pacífico a la nueva esclusa del canal, que forma parte del proyecto de ampliación de la vía interoceánica.

"A la empresa se le ha pedido que se vuelva a recontratar a los diez compañeros despedidos, pero la empresa no cede y las negociaciones no han avanzado", declaró el representante de la Untraics, César Castillo, a los periodistas.

Castillo indicó que la organización sindical quiere que el conflicto culmine, ya que "nos perjudica a nosotros, a la empresa y al país, a todos".

Explicó que la compañía desea revisar los contratos de los 10 trabajadores, situación a la que ellos se oponen porque la medida fue tomada en momentos en que el sindicato presentaba el pliego de peticiones y no por una irregularidad laboral.

El consorcio internacional, conformado por la mexicana Ingenieros Civiles Asociados (ICA), la española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y la costarricense Meco, no han dado a conocer su posición al respecto.

Entre los meses de abril y mayo pasado, el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) llevó a cabo una huelga nacional, que paralizó por 15 días más de un centenar de obras en el país, incluyendo las del proyecto de ampliación, debido a un conflicto con la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) por la convención colectiva de trabajo.

El Suntracs finalizó la huelga, cuyas pérdidas fueron estimadas en aproximadamente US$15 millones, luego de obtener una serie de aspiraciones, entre ellas, un incremento salarial que va entre el 9,1% y el 11% hasta 2017.