El sector cafetalero de Guatemala denunció que en 2010 el sector perdió entre 10.000 y 12.000 quintales de café, debido a la delincuencia en el país.

Además de los atracos en carreteras, el rubro también sufrió el robo del producto en dos bodegas en Antigua Guatemala y la capital, por una suma superior al millón de dólares. Los representantes del sector señalaron este tipo de situaciones como actos del crimen organizado.

Los cafetaleros debieron incrementar sus costos de seguridad en 40%, dijo Jean Paul Brichaux, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Café (Adec), al periódico guatemalteco Siglo XXI.

"El problema mayor es que ya no sólo persiguieron furgones, sino que también hubo asaltos a bodegas, lo cual muestra que existió una gran coordinación y que se trató de crimen organizado”, analizó Brichaux.

Fanny D. Estrada, directora ejecutiva de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), informó que además del café, también vieron incremento de asaltos en materias primas para productos de plástico.

Las carreteras hacia el Atlántico y Chimaltenango resaltaron como las más riesgosas, pero se mejoró la seguridad en la ruta que conecta Escuintla con Puerto Quetzal, al sur del país.