Lima. La Junta Nacional del Café (JNC) planteó desarrollar un programa de renovación de plantaciones con un fondo de 240 millones de nuevos soles (US$91,1 millones) para créditos con tasas no mayores del 5% y por un período de ocho años, con el fin de combatir la plaga de la roya que afecta al sector.

El presidente de la Junta Nacional del Café, Anner Román, pidió además la reprogramación de los créditos y la rebaja de la tasa de interés, así como implementar un plan de mitigación de la roya con un programa de fertilización de 25 mil hectáreas.

Asimismo, se ha propuesto involucrar a gobiernos locales y regionales en planes de mitigación y renovación de plantaciones.

Según un reporte inicial del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), hasta el momento alcanza, en promedio, al 43% de las zonas cafetaleras, lo que generará una significativa reducción de la producción prevista para este año.

La JNC pidió al gobierno declarar en emergencia la caficultura, ya que los bajos precios internacionales ante la sobreproducción de café, así como el avance de la plaga de la roya dejará una pérdida de 2.000 millones soles (US$759,9 millones) para los productores en la campaña 2012-2013, lo que dejará un grave impacto social en las zonas de producción.

Detalló que el costo de producción del café llega a 8,65 soles por kilo, mientras que el precio promedio de pergamino seco al que se vendió el primer día de abril a los acopiadores, en las diferentes zonas de producción, fue de 4,52 soles por kilo.

“Esto generó una pérdida de 4,13 soles por cada kilo de café que los cafetaleros producimos con mucho esfuerzo. De acuerdo a las proyecciones para el resto del año el precio promedio podría llegar a 5 soles por kilo, por lo que las pérdidas por los bajos precios llegará a 975 millones de soles durante el 2013”, advirtió.

También alertó que estos problemas del sector cafetalero ya están teniendo un impacto social negativo en las zonas de producción y estimó que 500 mil personas de 120 distritos rurales cafetaleros serán afectadas por una desocupación masiva.

Actualmente, 60 mil productores han perdido su cosecha y sus ingresos durante el 2013 por los daños de la roya y 165 mil familias acumulan pérdidas por bajos precios.

Añadió que a esta situación hay que agregarle el riesgo del cumplimiento de pago de créditos por parte de los productores, lo que les impedirá acceder a nuevos financiamientos para campaña 2014.

“Todo esto genera inestabilidad social y política, así como el Incremento de la pobreza y pobreza extrema. Por ello pedimos al gobierno que declare en emergencia e implemente medidas de contingencia para reducir el impacto negativo en las zonas de producción”, refirió.