Bogotá. La cosecha de café en Colombia disminuirá este año debido al cambio climático, que ha aumentado las lluvias y la nubosidad, factor que influirá para que los caficultores sigan moviendo sus plantaciones desde el centro al sur del país, dijo este jueves el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

Las precipitaciones y las densas nubes que retrasan la floración de los cafetos han sido más fuertes en la zona central de Colombia, impulsando a los productores a abandonar zonas tradicionales para ir al sur, donde la mano de obra y las tierras son más baratas, explicó Roberto Vélez.

"En esa zona central el área se ha convertido a otros productos, a la finca raíz y a fincas de recreo. La caficultura se ha venido moviendo al sur en donde hay tierras mucho más baratas, mayor disponibilidad de mano de obra y un clima que no ha sido tan golpeado por fenómenos climáticos", afirmó el dirigente en su oficina del norte de Bogotá.

Tradicionalmente la principal zona productora de café de Colombia fue la región central, un área de verdes y empinadas montañas, pero en los últimos años los caficultores comenzaron a migrar los cultivos al sur, donde es menor el impacto del cambio climático.

"La caficultura se ha venido moviendo al sur en donde hay tierras mucho más baratas, mayor disponibilidad de mano de obra y un clima que no ha sido tan golpeado por fenómenos climáticos", afirmó.

Mientras que en departamentos como Quindío, Risaralda, Caldas y Antioquia han desaparecido extensos cultivos de café y han aumentado los condominios de casas campestres y fincas para el turismo, en otros como Huila, Cauca y Nariño vienen creciendo las plantaciones de arábigo.

Vélez aclaró que el cambio de los cultivos de una zona a otra no ha producido ningún impacto en la producción ni en el área sembrada de más de 900.000 hectáreas.

Menor cosecha en el 2018. Colombia, el primer productor mundial de arábigo lavado, registró una cosecha de 14,2 millones de sacos de 60 kilos en el 2017, pero este año las lluvias y la nubosidad amenazan con reducirla a entre 13,5 millones y 14 millones de sacos.

"Yo creería que vamos a tener una cosecha mermada", admitió el dirigente, al precisar que sólo en el primer semestre la reducción de la cosecha podría ser de un 3% con respecto a los 6,37 millones entre enero y junio del año pasado.

Entre el 2009 y el 2012 el país sudamericano, reconocido por sus cafés suaves y de alta calidad, incumplió su meta de producción por las fuertes lluvias y una caída de la cosecha debido a un programa de renovación de cafetales.

 

Por otra parte, Vélez dijo que el gremio cafetero y el gobierno no se oponen al cultivo de robusta y admitió un creciente interés de multinacionales para impulsar la siembra de esta variedad, en medio del incremento del consumo a nivel mundial y la decisión de los tostadores de usarlo más en las mezclas.

Aunque el dirigente admitió la posibilidad de que se siembre robusta en el futuro en Colombia, el tercer productor mundial de café después de Brasil y Vietnam, aclaró que la Federación de Cafeteros y el gobierno no aportarán recursos.

"Yo creo que estamos todavía lejos de ver cultivos grandes de robusta en Colombia, hay mucha gente que se está interesando, interés de grandes multinacionales de venir a la zonas que hoy están en paz y mirar el robusta como una alternativa", afirmó al explicar que esa variedad en más barata.

El robusta se vende con un descuento de unos 36 centavos de dólar por libra frente al precio de referencia del arábigo.

"Nosotros nunca nos podremos oponer al cultivo de café robusta en Colombia. Creemos que tiene que ir de la mano de una iniciativa privada. No habrá contribución", concluyó Vélez.