Caracas. Los altos precios del petróleo en el mercado internacional no estaban vinculados a una oferta deficitaria por parte de los productores, ya que sin ninguna corrección en los volúmenes de producción, esta semana se produjo una caída de $16,75 ó 14,7% en relación al cierre del viernes pasado.

Este comportamiento le da la razón a la política sostenida por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener sus cuotas.

El crudo llegó a cotizarse en los $120 el barril y mientras esto pasaba, los grandes consumidores mundiales exigían a la OPEP un aumento de la producción, sin embargo los datos de demanda de combustible manejados por la organización energética indicaban que la oferta "estaba equilibrada" y por lo tanto no era necesario "abrir los grifos y bombear más crudo".

Desde la acera de los demandantes de energía, los números de la Agencia Internacional de Energía indicaban en enero, que la demanda diaria de crudo en 2010 se ubica en la cifra record de 88.02 millones de barriles diarios, con una previsión de 88.02 millones de crecimiento de casi 2% para 2012.

En estas premisas se apoyaba la exigencia de elevar la producción mundial de crudo para aliviar los precios.

Los expertos del mundo petrolero que coinciden con la OPEP señalan que la especulación en el mercado internacional ha sobrepasado los límites tolerables para la economía, lo que atenta contra la recuperación.

Desde Venezuela el presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, no tardó en apoyar la tesis de la especulación y señaló este viernes que "cuando el precio del petróleo sube (...) entonces todo el mundo reclama que la OPEP se reúna para ver cómo baja el precio. Nosotros podríamos reclamar ahorita y hacer recortes adicionales para que el precio suba y no es así".

Los analistas internacionales señalan que la merma sufrida por la cotización de los precios del petróleo durante esta semana es bienvenida, ya que los altos precios estaban recalentando la economía mundial.

Señalan que los altos precios hacen inviable un comportamiento más dinámico del aparato productivo global y encarece los costos de producción estimulando la inflación y atentando así contra la creación de nuevos puestos de trabajo.

La OPEP debe reunirse en Viena a comienzos del próximo mes y es probable que mantenga su política de producción sin cambios, a pesar de la pérdida de los suministros libios que fueron compensados por Arabia Saudita, ya que el comportamiento del mercado así lo impone.

La política de la mayor organización energética del planeta está alineada con mantener un precio del petróleo alrededor de los $100, lo que colocará la cesta venezolana en el entorno de los $90 por barril.