Sala de Inversión.  Los analistas han proyectado una caída en el precio del cobre, hecho que impacta en las perspectivas para la economía chilena, las cuales no son las más alentadoras. Todo esto debido a la menor demanda de China, que es el principal comprador a nivel mundial, con cerca del 40% del total.

No es para menos, desde diciembre su cotización bajó 14% desde los US$341 por tonelada hasta los US$299 en los que se mueve en la actualidad y sus ventas al exterior representaron ingresos por US$47.300 millones para sus cuentas de Santiago, el equivalente al 61% del total de sus exportaciones, de acuerdo al reporte de Eduardo Ricou, Sales trading de Panamá Wall Street.

La economía chilena se encuentra sobreexpuesta a lo que ocurra con el cobre y a la minería en general, ya que representa el 12% de su PIB, aunque en forma indirecta puede llegar a ser 40%. Por eso, cualquier noticia menos agradable sobre la economía China podría hacerla tambalear.

No se esperan días fáciles para el nuevo gobierno chileno, ya que tiene una agenda muy cargada con las promesas de reformas estructurales en el país que hizo durante la campaña electoral. A esto hay que sumarle que las perspectivas desde Asia son poco alentadoras.

Beijing acaba de anunciar que su producción industrial acumuló un incremento del 8,60% en los dos primeros meses de 2014 frente al mismo período de 2013, pero esta cifra estuvo por debajo de las expectativas del mercado.

China representa el 40% de la demanda global de cobre, que es utilizado principalmente para la fabricación de muchos de los productos que exporta. Pero también lo usa para consumo interno o como colateral por empresas sin flujo de efectivo que les sirve para obtener capital a bajos intereses de bancos chinos.

Muchas de sus compañías utilizan cartas de crédito para adquirir cobre y, luego, les pagan a las entidades financieras, lo que les permite recibir préstamos equivalentes a plazos de entre 90 y 180 días.

Este sistema comenzó a ser puesto en duda por los inversores luego de la reciente cesación de pagos de los bonos de la compañía china Chaori Solar y ante la especulación de que podría ocurrir lo mismo con otras componentes eléctricos y paneles solares en la jornada de hoy debido a que se suspenderá la negociación de sus títulos y acciones después de que presentara pérdidas durante dos años consecutivos.

Como el cobre es utilizado como garantía para préstamos en el país, es natural que se observe alguna aversión al riesgo debido a la caída que viene teniendo su cotización, porque las empresas locales podrían verse presionada a reponer garantías en los bancos para solventar sus créditos.

Los analistas apuntan a dos factores claves para esta reciente baja de su precio. Por un lado, sostienen que la devaluación del yuan está provocando que la compra de este commodity sea cada vez más cara para las firmas chinas. Esta medida no es aislada ya que Beijing la está tomando para intentar detener los flujos de capital y los movimientos especulativos. Pero también está frenando al sector de la construcción y, al mismo tiempo, la adquisición de cobre.

Otra razón, puede tener que ver con la reciente caída que tuvieron sus exportaciones, la más grande en los últimos cuatro años, por lo que se especula que el crecimiento de su PIB podría ser revisado del 7,50% al 6%.

Si esto ocurre, la economía chilena podría verse afectada, debido a que depende de las ventas de cobre al exterior, y en especial a China. Por eso, quienes estén expuestos a estos dos países pueden cubrirse posicionándose cortos en este metal.

Relación del iShares MSCI Chile Investable Market Fund vs futuro del cobre continuo y el iShares China Large-Cap ETF

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