Moscu. El calor abrasador seguirá azotando a Rusia los próximos 10 días, dijo el martes un responsable de meteorología, y la siembra de los cultivos de invierno corre peligro si no llueve después de ese período.

La peor ola de calor en los registros de Rusia ha desatado incendios forestales y echó a perder cosechas en el tercer mayor exportador mundial de trigo, lo que condujo a una prohibición de las ventas externas de granos.

Esto, a su vez, hizo subir los precios del trigo a máximos en dos años la semana pasada y llevó al Banco Mundial a advertir que no se adopten restricciones apresuradas de las exportaciones.
"La situación no está cambiando en forma radical", dijo Dmitry Kiktyov, subdirector de Hydrometcentre, unidad de pronóstico climático del gobierno.

Los incendios se han cobrado 54 vidas y los economistas dicen que la ola de calor podría restar US$14.000 millones al crecimiento económico.

"El cambio de la temperatura será insignificante, y sólo habrá lluvias locales. Serán insuficientes para amortiguar la situación actual", declaró.
La sequía podría rebajar la producción de granos de Rusia 2010 en casi 40%, a 60 millones de toneladas, y la implantación de trigo de invierno podría empezar a correr riesgos si no llueve durante o justo después de los próximos 10 días.

"Nuestras investigaciones muestran que la siembra podría ser aplazada por unos 10 días sin pérdidas. Pero sólo en caso de lluvias", dijo a Reuters una funcionaria de proyecciones agrícolas, Anna Strashnaya.

El primer ministro Vladimir Putin, quien dijo que la suspensión rusa de las exportaciones de granos podría extenderse hacia el próximo año, notó que la sequía podría impedir que algunas regiones empiecen la campaña de siembra para los granos de invierno 2011, que normalmente explica un 40% del total.

La mayoría de los cultivos de cereales de Rusia se plantan a partir de la primavera, permitiendo mucho más tiempo para que mejoren las condiciones.

Banco Mundial. El martes, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió que los países no deberían tomar medidas que aumenten la incertidumbre del mercado, en particular restricciones generalizadas de las exportaciones, como la de Rusia.
"La situación de los mercados mundiales de granos es muy incierta y por lo tanto algo volátil", dijo Zoellick a los reporteros en Sofía.

"Esta vez, algo que está mejor es que el colchón de existencias (de productos) es un poco más alto que hace un par de años", sostuvo, refiriéndose al ajuste de los mercados globales de cereales del 2008.

"Estamos advirtiendo a los países que no deben tomar medidas que puedan ser atractivas a nivel doméstico pero que podrían aumentar la incertidumbre en los mercados, como prohibiciones a las exportaciones", dijo Zoellick, haciéndose eco de comentarios previos de la directora gerente del Banco Mundial Ngozi Okonjo-Iweala.

Los economistas dicen que la ola de calor podría restar 1 punto porcentual al producto interno bruto ruso, debilitando a una recuperación económica desde el declive del 2009, provocado por la crisis financiera global.

Los problemas con los cultivos golpearán con particular dureza a los campesinos rusos. Sólo el 25 por ciento de los granos de Rusia están asegurados, comparado con el 80 por ciento en Estados Unidos, dijo el martes Swiss Re, la segunda mayor reaseguradora del mundo.

Los mercados del trigo continuaban en baja el martes desde los máximos en dos años de la semana pasada a medida que los operadores evaluaban los daños a la producción de granos a lo largo de la región del Mar Negro, que incluye también a Ucrania, un importante productor, y destacaban las amplias reservas después de dos años de grandes cosechas.