Lima. La Cámara de Comercio de Lima (CCL) sostuvo este domingo que es muy favorable que la minería acepte que se puede hacer más por la población y el desarrollo a través de la participación social.

Este es uno de los seis hitos marcados en la administración de este gobierno por la decisión de seguir adelante con el Proyecto Minero Conga, que incorpora las recomendaciones de la auditoria internacional, episodio que debería servir de saludable precedente para otros casos, indicó el presidente del gremio, Samuel Gleiser.

Otro de los hitos es que no se cedió al chantaje de los grupos antimineros, que aprovechando el legítimo reclamo de la población por la escasez de agua en el ámbito urbano y rural debido a la desatención del Estado por tantos años, pretendieron presionar al gobierno paralizando uno de los proyectos mineros más importantes del Perú.

Además, atendiendo el informe técnico, el gobierno señaló la necesidad de modificar las condiciones para preservar el equilibrio ambiental, disponiendo que la empresa cumpla con las exigencias ambientales y sociales que se derivan del informe pericial y los estudios realizados y validados previamente, a fin de garantizar más agua y de mejor calidad para la región.

Asimismo, se estableció un nuevo esquema para la minería en el Perú, la cual dará mayor importancia a los aspectos sociales y ambientales para ganar un mayor beneficio para toda la región y el país.

En quinto lugar, se dispuso la aprobación de un fondo de cinco mil millones de soles (US$1.871 millones) para superar la falta de desarrollo en Cajamarca.

Al respecto, dijo que es positivo que el gobierno haya reconocido el abandono en que se encontraba esta región, la que presenta elevados niveles de pobreza a pesar de ser una de las principales regiones mineras del país.

Y el sexto hito es que el gobierno regional de Cajamarca quedó al descubierto en su afán político, el que prioriza su ideología sobre el interés de una mejor condición de vida de la población, lo cual es reprochable.

“Cajamarca es una región muy rica. Sin embargo, no se ha visto beneficiada convenientemente por esta actividad, fundamentalmente por la desidia de las autoridades, tanto regionales, locales como nacional, quienes no administraron eficientemente los recursos provenientes del canon minero”, puntualizó.

A partir de esta deficiencia, el descontento social se agudizó en los últimos tiempos debido, además, a la falta de una adecuada comunicación entre las empresas mineras y la población, comentó.

Agregó que ahora, conocidas las recomendaciones de la auditoría al proyecto Conga, se tiene la oportunidad de marcar un antes y un después en la forma de hacer minería en el Perú, modalidad que debería armonizarse con las reglas de juego establecidas.

“Es deseable que esto contribuya a aminorar los conflictos sociales que suman actualmente 220, y más de 65% son por razones socio-ambientales, los que ocasionan significativos daños a la economía”, refirió.

Finalmente, señaló que el diálogo es el mejor medio para alcanzar el consenso entre las personas.

Si a pesar de esto no es posible concertar debido a la intransigencia del extremismo local, promueve la violencia y atenta contra los derechos constitucionales de todos, es necesario que la autoridad nacional emplee las herramientas necesarias para hacer cumplir sus decisiones, preservar el orden y la autoridad dentro de un estado de derecho y democracia.