El secretario de la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros, Enrique Casares, aseguró que la empresa YPF ha tomado a las firmas del sector como "rehenes para herir al gobierno" provincial, después de que este le revocara la concesión de varias áreas de Chubut.

Casares, reconoció que "las (firmas) que dependen de YPF ya no tienen más espalda financiera para soportar la situación, porque además agotaron la capacidad de crédito que le pudieron dar los bancos".

La Cámara, a través de sucesivos pronunciamientos, venía advirtiendo sobre los problemas que afectan a ese sector que sufre la presión combinada de la operadora que no está pagando a sus proveedores y los trabajadores de estos que, a través de sus sindicatos, exigen el cobro de sus salarios.

Para el dirigente empresario, YPF pretende con esta actitud "lastimar al gobierno de Martín Buzzi, hiriendo a las empresas con una una situación que es de difícil solución por el punto de deterioro al que llegó, y que lleva a que muchas de estas Pymes no puedan seguir funcionando más de una semana".

Hay otras empresas que no son "ypf-dependientes" y que tienen posibilidades de subsistencia pues prestan servicios a distintas operadoras, señaló el dirigente.

Casares explicó que "la situación venía complicada desde el año pasado, pero en los últimos días la actitud de YPF ha sido inflexible y deja a varias compañías prestatarias de servicios al borde del colapso".

"Nos tomaron como el botín de guerra", indicó el dirigente quien calcula que hay alrededor de 40 empresas que son satélites de la hispano-argentina a la cual le brindan servicios y de la que dependen totalmente.

El secretario de la Cámara calcula que "están involucrados en esta situación alrededor de 5.000 trabajadores que operan en la cuenca del golfo San Jorge que incluye el sur de Chubut y norte de Santa Cruz, con base de operaciones en Comodoro Rivadavia".

Las empresas afectadas son aquellas que hacen el trabajo operativo en la explotación petrolera, ya que la mayor parte de la actividad está tercerizada a empresas que se especializan, sobre todo, en el rubro electro-mecánico y hacen funcionar a las "cigüeñas" de bombeo.

"Son los que suben al campo a realizar la tarea de explotación", describió Casares, quien considera a la actual situación de "colapso porque directamente la mayoría no puede afrontar las obligaciones urgentes".