Caracas. Que el Producto Interno Bruto minero haya dejado de caer es para los empresarios del sector "una excelente noticia luego de que el retroceso de la actividad haya alcanzado hasta -13% como en el caso del año precedente", dijo el vice presidente de la Cámara Minera de Venezuela (Camiven), Luis Alejandro Rojas.

De acuerdo con las estadísticas del primer trimestre del PIB, dadas a conocer este martes por el Banco Central de Venezuela (BCV), la actividad minera que venía de tres años consecutivos de caída, arrojó para este trimestre un resultado positivo de 0,0%.

Esta situación implica para los empresarios la posibilidad de que se produzca una reactivación del sector minero, como resultado de una anunciada inversión pública en función de cumplir los objetivos de construcción de vivienda y otras infraestructuras que requieren materia prima mineral.

La Gran Misión Vivienda demanda materiales, y ello resulta un incentivo para que se establezcan nuevas áreas de producción y se reactiven otras paralizadas o a media máquina, dijo Rojas.

Comenta que la minería beneficiada en este caso, es básicamente la no metálica, por ende la de menores desembolsos y la que más rápidamente puede responder al crecimiento del consumo.

"En este caso se reactivaría la minería de agregados, cuyos depósitos son muy fáciles de explotar. En esta minería se incluyen por ejemplo, los aluviones de ríos que no requieren de voladuras, ni de tecnologías, y tampoco inversiones grandes. Se trata de materiales muy simples como arena y piedras. Aquí es donde va a estar el crecimiento", comentó el dirigente gremial.

La gran minería a la espera

La minería de oro, hierro, bauxita, aluminio, entre otras de peso, en opinión de Rojas, no crecerá más allá de la inercia que trae.

Esta gran minería requiere de inversiones de envergadura que están detenidas desde hace muchos años. Su reactivación podría resultar de larga data. Rojas indica que es muy posible que para este año tampoco estén planteados desembolsos en esos rubros mineros.

En torno al tema específico de la minería aurífera, Rojas señala que no está pasando nada. A su modo de ver ese sector luce estancado toda vez que tanto la mina Brisas como Las Cristinas, ambas en manos del Ejecutivo Nacional, no han sido activadas, y se desconoce si existe para el mediano plazo algún plan e inversiones previstas para ese importante reservorio de oro.

Venezuela es una de las naciones de la región con menor desempeño minero. En un momento en que los comodities de este sector han aumentado sus precios de manera exponencial, los países vecinos han aprovechado la coyuntura y han crecido sustantivamente tras la inyección de recursos en exploración, producción e inicio de desarrollos.

Perú, Brasil, Chile e incluso Argentina, han abierto espacios al sector minero internacional, y han recibido en los últimos tres años inversiones y ofertas cuantiosas.

Analistas aseguran que Venezuela desaprovechó la oportunidad de captar inversiones para desarrollar su mermada minería.

Rojas indica que de haber oportunidades en el sector minero, existe el temor permanente del cambio de reglas del juego por parte del Gobierno Central.

La experiencia de Gold Reserve y de Crystallex son muestra de esa inseguridad jurídica. Ambas empresas de origen canadiense incoaron demandas ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial (Ciadi) en contra de Venezuela, tras el finiquito unilateral de los negocios en Brisas y Las Cristinas, respectivamente.

Según analistas, el riesgo país se mantiene en niveles preocupantes, el precario desempeño económico, y las constantes estatizaciones en el país, dan al traste con cualquier potencial inversor, incluso con los aliados comerciales, que al parecer tampoco están muy interesados en constituir empresas mixtas con el Gobierno venezolano.