Sao Paulo. El grupo industrial brasileño Camargo Correa no tiene planes de abandonar sus inversiones en la acería Usiminas, dijo este miércoles el presidente del directorio, Vitor Hallack, quien calificó la participación como "adecuada" para este momento.

Camargo Correa, que forma parte del bloque controlador de la acería, respalda las recientes medidas de la gerencia para capear el impacto por los crecientes costos de las materias primas y una serie de importaciones de acero que están presionando a las ganancias, dijo Hallack en el Foro de Reuters sobre Inversión en Brasil.

El conglomerado, que tiene su sede en Sao Paulo, que tiene activos en cemento, construcción civil y empresas eléctricas, posee 6,47% de Usiminas.

En los últimos meses han aumentado las especulaciones acerca de que Camargo podría abandonar Usiminas para facilitar una fusión de la acería con algún rival.

"No hay conversaciones entre Camargo Correa y los socios del bloque controlador sobre el asunto", dijo Hallack. "Todo eso son meras especulaciones", añadió

Apuesta. Camargo Correa, fundada hace más de 70 años como una firma de construcción civil, está apostando a una expansión de sus negocios no estructurales, como la fabricación de acero, la logística y sus actividades centrales de construcción pesada y cemento, para llevar a más del doble sus ingresos en los próximos cuatro años.

Los ingresos consolidados del grupo se espera que crezcan a 36.000 millones de reales (US$21.000 millones) hacia el 2014, frente a los 17.000 millones de reales (US$9.895 millones) de finales del 2009, dijo Hallack.

El cemento, la construcción pesada y las concesiones representan aproximadamente el 70% de los ingresos totales del grupo.

Crecimiento y tren bala. El auge de infraestructura de Brasil, impulsado por un plan del gobierno de US$1 billón hasta el 2014, debería ayudar al grupo a alcanzar una tasa de crecimiento anual superior al 18%, añadió.

"El crecimiento aquí se denomina infraestructura, y estamos listos para asir las oportunidades de crecimiento en todas las ramificaciones posibles", dijo Hallack.

Camargo Correa estaría interesado en realizar una oferta por los derechos para la construcción y operación de un tren de alta velocidad que uniría las dos ciudades más grandes de Brasil, dijo Hallack, pero añadió que está preocupado por "los términos inciertos" del proyecto.

El costo del proyecto se estima en 33.000 millones de reales (US$19.208 millones). El plazo para la presentación de las propuestas preliminares para el tren bala es el lunes próximo.