La tendencia es que los próximos eventos puedan generar daños calculados hasta en un 40% del producto interno bruto (PIB) de Honduras.

Los efectos serían catastróficos para el país más vulnerable del mundo ante los fenómenos climáticos. La información consta en el estudio denominado "La economía del cambio climático en Centroamérica" elaborado por la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

El documento indica que las pérdidas generadas por los fenómenos climáticos se acentuaron en 1998 con el paso del huracán Mitch por el territorio hondureño.

Los daños económicos fueron equivalentes a un 41% de las pérdidas totales ocurridas en Centroamérica.

Para el subcoordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), Ralf Flores, el daño económico causado por huracanes y tormentas tropicales puede ser mucho mayor que la cifra estimada por Cepal. El economista lamentó que una buena parte de nuestro endeudamiento externo fue destinado a recuperar la infraestructura destruida por las inundaciones, deslaves y hundimientos.

Lo peor está por venir. Según Cepal, se presenta un incremento de 10% en la intensidad de los eventos extremos respecto a la trayectoria observada en las últimas cuatro décadas, los costos se duplican sobre ese escenario, y se tendría un impacto más significativo sobre las trayectorias de crecimiento económico de largo plazo.

De acuerdo con los escenarios de análisis proyectados por Cepal para las próximas décadas, el riesgo para Belice y Honduras implica el equivalente a 47% y 40% de su PIB de 2008 a valor presente neto con una tasa de descuento de 0.5%.

Esta medición se refiere al aumento de costos debido al cambio climático no a los costos totales generados por tales eventos extremos.

En Centroamérica se registraron 248 eventos extremos mayores asociados a fenómenos climáticos entre 1930 y 2008. Honduras recibió la mayor cantidad de ellos, con 54 y Belice la menor con 18.

Los fenómenos más recurrentes son inundaciones, tormentas, deslizamientos y aluviones, poco más de 85% de los eventos totales. Un 9% corresponde a sequías, 4% a incendios forestales y 2% a temperaturas extremas, principalmente bajas.

Los desastres con mayor impacto son los asociados a tormentas tropicales y huracanes de diversa magnitud, cuyos efectos pueden abarcar todo el territorio, pero que se acentúan en la costa atlántica.

Principales riesgos. El subcoordinador del Fosdeh indicó que los daños se acentúan en el sector agrícola y agroindustrial del país, en donde se reportan pérdidas significativas.

"Honduras, además, hasta el paso del huracán Mitch, se ha dedicado a efectuar acciones de reconstrucción, pero no se amplió la infraestructura vial desde hace unos 20 años", dijo.

En un reciente informe de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), se detalla que las atípicas lluvias dañaron 1,274 vías públicas y destruyeron, 94.

Entre puentes y vados resultaron dañados 359 y destruidos 179 de ellos.

Según Copeco, entre alcantarillas y cajas puentes fueron dañadas unas 703 y destruidas, 146.

"Coincidimos con Cepal que el monto de los daños es mayor debido a la creciente intensidad y frecuencia de los eventos. Las lluvias, las sequías y las altas temperaturas afectarán a la producción agrícola de Honduras", proyectó.

El estudio de Cepal advierte que los acuíferos de la zona sur corren el riesgo a ser salobres debido al avance del mar hacia tierra firme. La escasez de agua y las sequías afectarán de manera periódica a varias comunidades del país.