La industria petrolera no tuvo un buen 2009, al menos comparado con la bonanza de los años anteriores, y todo indica que este año no será tan bueno como los analistas habían anticipado. La demanda no se ha recuperado con la fuerza esperada, las grandes petroleras siguen con inventarios abultados y el precio del crudo se ha mantenido relativamente plano, si bien parece haberse estabilizado en torno a los US$75 el barril.

La apreciación del dólar, la lenta recuperación de Estados Unidos –que consume casi 25% del petróleo mundial– y la crisis fiscal en la Unión Europea parecen conspirar en contra de una recuperación fuerte. “La demanda global en 2009 ya fue menor de lo que predecían muchos analistas y todo indica que este año será la misma historia”, dice Linda Rafield, analista del sector petrolero de la firma estadounidense de investigación Platts. “La recuperación será superficial”, dice.

La caída en el precio del crudo, que en 2009 promedió US$62 el barril frente a US$99,6 en 2008, obligó a muchas petroleras a reducir su producción para no acumular demasiados inventarios y a posponer importantes proyectos de inversión. Según estimaciones de mercado, las grandes compañías necesitan de un precio de US$75 el barril para financiar sus inversiones, con lo que los precios actuales se encuentran justo en el filo.

Las buenas estimaciones para este año –la Agencia de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos vaticina un precio promedio de US$78 el barril– reactivaron la producción e inversión petroleras e incluso echaron a correr nuevamente los rumores sobre una mayor actividad de fusiones y adquisiciones en el sector. De hecho, las petroleras chinas lograron este año su primera compra significativa en Sudamérica. La estatal GNOCC (China National Offshore Corporation) adquirió por US$3.100 millones en marzo una participación mayoritaria en Bridas Energy, una de las mayores exploradoras de crudo de Argentina, que cuenta con campos en ese país, Bolivia y Chile. Algunos analistas creen que las compañías chinas buscarán entrar con mayor agresividad en América Latina en los próximos años. “Aún persisten barreras regulatorias en algunos países, como Brasil, pero las firmas chinas son persistentes y en Sudamérica olfatean varias oportunidades”, dice Rafield.

El voraz apetito chino es una buena noticia para algunos productores latinoamericanos, en especial los brasileños. Brasil está a punto de convertirse en un exportador neto de crudo, algo que podría suceder este año, gracias en parte a los enormes yacimientos descubiertos en una franja suboceánica frente a las costas de Río de Janeiro. De hecho, en abril la estatal brasileña Petrobras rompió su récord de producción con poco más de 2 millones de barriles diarios.

La situación petrolera en América Latina cuenta historias desiguales. Por un lado está el enorme empuje brasileño, que este año catapultó a Petrobras por primera vez a la cima del ránking de las mayores empresas latinoamericanas de AméricaEconomía.

Buena noticia para los productores de América Latina. Las firmas chinas entrarán más agresivas en la región.

La otra historia es la de Venezuela, que no sólo ha sufrido con la caída en el precio del crudo (la canasta de crudo venezolano tuvo un precio promedio de US$57 en 2009, frente a US$86 en 2008), sino que ha tenido una fuerte merma en su producción. Ello ha obligado a su gigante estatal PDVSA a suspender o posponer proyectos de inversión. Además, no ha logrado obtener grandes descubrimientos nuevos. El resultado ha sido el desplome en las ventas, que cayeron más de 50% en 2009 frente al año anterior.

Aunque menos dramática, la historia en México es la de un lento declive. Desde que registrara un récord de producción en 2004, la producción de la estatal Pemex ha bajado constantemente. Según la IEA, se espera que México produzca 2,6 millones de barriles diarios en 2011, una fuerte caída de los 3,5 millones que entregaba en 2007. Esta situación se debe a que Pemex no ha tenido ningún descubrimiento importante de crudo en los últimos años y a que las reservas de Cantarell, su mayor yacimiento, han caído más rápido de lo esperado. Según la EIA, Brasil podría superar este año a México en producción de crudo.

En tanto, Perú mantiene buenas perspectivas. Al cierre de 2009 tenía 89 contratos petroleros vigentes. De ellos, 19 se encuentran en etapa de explotación y 70 en proceso de exploración, habiendo superado con esta cifra un récord histórico de contrataciones petroleras, según información de la Dirección General de Hidrocarburos (DGH) del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Para 2010, la empresa estatal Perupetro –encargada de concesionar proyectos del sector–, cuenta con 20 nuevos lotes petroleros para ser licitados, de los cuales ha seleccionado a diez que llevan los números: 166, 169, 170, 171, 173, 174, 175, 176, 180 y 181, respectivamente.


Asimismo, en abril de este año la producción petrolera peruana llegó a un promedio de 94.569 barriles por día de petróleo alcanzando una producción total de 2,8 millones de barriles, según información del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

La petrolera argentina Pluspetrol produjo la mayor cantidad de petróleo con 1,8 millones de barriles, seguida por Savia Perú (ex Petrotech) con 364.564 barriles, Petrobras Argentina con 348.419 barriles y la peruana Sapet con 90.678 barriles.

Respecto a inversiones, según estimaciones de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) de Perú, este año se invertirán US$1.500 millones en la exploración y explotación de hidrocarburos, lo cual permitirá un aumento en la producción peruana. Asimismo, este gremio anunció que durante 2010 se registraría una disminución considerable en el déficit de la balanza comercial de hidrocarburos del Perú y pasaría de US$1.000 millones, que se tuvo en 2009, a sólo US$200 millones.

Además, una buena noticia para la reducción de esta brecha se dio a fines del año pasado, cuando el presidente Alan García anunció el hallazgo de petróleo ligero en el norte de la zona amazónica del país por parte de la empresa Talismán, que permitirá recuperar los cerca de 1.000 millones de barriles de petróleo pesado que se calcula existen en otros dos lotes cercanos.

Asimismo, Savia Perú –empresa formada por las petroleras estatales KNOC de Corea del Sur y Ecopetrol de Colombia– tiene previsto una inversión de más de US$2.500 millones para los próximos siete años en actividades de exploración y producción de crudo y gas. Con esta fuerte inversión la empresa producirá este año 18.000 barriles de petróleo por día, e incrementará esta producción a 50.000 barriles diarios en el año 2016. Estos ambiciosos planes la convertiría, según afirma Savia Perú, en la empresa líder del sector.

Regresando al ámbito mundial petrolero, en lo que coinciden muchos observadores de esta industria es que este volverá a ser un año en que la demanda interna de los grandes mercados emergentes sostendrá la mayor parte del crecimiento.

Según proyecciones de la IEA, el consumo de Europa tenderá a bajar en 2010 y 2011, pasando de los 16,1 millones de barriles diarios que ese continente consumió en 2007, a 14,9 millones en 2011. Aunque la IEA estima que el consumo en Estados Unidos crecerá este y el próximo año, aún quedará muy por debajo de los 20,7 millones de barriles diarios que utilizaba en 2007.

En América Latina el consumo se ha mantenido, en general, estable, con poco o nada de crecimiento. En cambio, el consumo de China va en alza constante y saltará de los 7,58 millones de barriles diarios consumidos en 2007, a más de 9,3 millones en 2011, lo cual hace prever que mantendrá activa la demanda por buen rato.