El paraíso. Tras semanas de lluvias torrenciales, trabajadores con tractores y excavadoras laboran sin descanso en el poblado de El Paraíso, en el sur de Honduras, tratando de reparar puentes y caminos dañados antes de que inicie la temporada de recolección de café.

Si no lo logran, hasta un 20% de la cosecha del mayor productor del grano en Centroamérica podría estar en riesgo, dijo la comisión cafetalera del Congreso local.

Los productores temen que los recolectores no puedan llegar a tiempo a los cafetales y que los granos se arruinen por posibles demoras en la entrega a los molinos y puertos de exportación.

El Fondo Cafetalero Nacional (FCN) de Honduras es más pesimista y calcula que entre 35% y 40% de la cosecha, estimada en 4,6 millones de sacos de 60 kilos, está en riesgo por la infraestructura dañada.

La compleja situación se repite por todo Centroamérica, en donde tormentas tropicales causaron este mes las peores lluvias en la región en 50 años.

Las inundaciones costaron la vida a unas 130 personas y afectaron a más de un millón, según Naciones Unidas, .

"Las lluvias nos han causado daños importantes en un 70 por ciento de la infraestructura de acceso a las fincas en el país", dijo Evert Rodríguez, un funcionario del FCN, que proporciona fondos para mejoras y mantenimiento de la infraestructura en las zonas productoras.

Del mismo modo, casi la mitad de los caminos de Guatemala, el segundo mayor productor de café de la región, están completamente bloqueados o se requiere tomar desviaciones que complican el trabajo en las fincas.

Junto con México, Centroamérica produce una quinta parte del café arábiga del mundo. Los temores por la cosecha han ayudado a apuntalar los precios del café, que se encuentran cerca de un 70 por ciento por arriba de su nivel del año pasado.

"Como sea lo vamos a cortar y si es necesario en el lomo o en mula lo vamos a transportar. El precio del café está muy bueno", dijo José Hernández, propietario junto con su padre de una finca en el sector de Palo Grande que quedó incomunicada por la destrucción de un puente.

La planta procesadora de café más cercana a la finca de los Hernández se ubica a una hora de distancia a pie.

Las demoras pueden hacer una diferencia para los granos de alta calidad, por los que se pagan precios más elevados, dijo Hernando Ureña, quien dirige una cooperativa cafetalera en el sur de Costa Rica, que también sufrió daños en su infraestructura.

"El café recolectado, en las próximas seis horas tiene que llegar a la planta. De otra manera hay pérdida de calidad, porque el café se sobrefermenta, adquiere sabores, se mancha, y puede perderse por completo si no llega al beneficio (planta procesadora) en las siguientes 24 horas", explicó Ureña.

La región Coto Brus, en donde se ubica la cooperativa cerca de la frontera con Panamá, es conocida por sus granos de especialidad, y ya estaba en recolección cuando comenzaron las lluvias.

"Los caminos están en pésimo estado (...), la mayoría de los caminos vecinales de la región cafetalera no tienen una calzada de pavimento", explicó.

TALON DE AQUILES

La deficiente calidad de los caminos en países como Guatemala, que tiene una de las captaciones fiscales más bajas de Latinoamérica, son un problema recurrente para los caficultores, en una región expuesta a desastres naturales cada año.

"Los problemas en las vías de comunicación es un talón de Aquiles del café en época de cosecha", dijo Erick Quirós, director superior de operaciones regional del Ministerio de Agricultura de Costa Rica.

El Salvador, el más afectado por las lluvias, está solicitando 15.7 millones de dólares en ayuda internacional para apoyar a 300,000 personas afectadas por las inundaciones.

"De ellas (...) 270,000 son pequeños productores agrícolas que han perdido la totalidad o gran parte de sus cosechas, sembradíos y hasta herramientas de trabajo", dijo el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, explicando que los más afectados fueron los productores de maíz y frijol.

El Salvador recortó su pronóstico para la cosecha de café 2011/12 en un 6 por ciento a 1.33 millones de sacos de 60 kilos por el impacto de las lluvias.

Costa Rica ha dicho que podría perder 34,500 sacos de 60 kilos y recortó su pronóstico en un 2 por ciento a 1.55 millones de sacos para el ciclo que arrancó este mes.

Ante esas pérdidas, los productores sostienen que los gobiernos deben gastar más en la rápida reparación de caminos, para evitar una catástrofe más grave.

En Honduras, Rodríguez dijo que su fondo está preparado para entregar 5.2 millones de dólares para la reparación de casi un 40 por ciento de los caminos dañados, pero que se requieren más recursos y está buscando el apoyo gubernamental.

Los comerciantes de granos de calidad seguirán de cerca el progreso de la cosecha en los meses siguientes.

"La principal preocupación es el transporte de los granos. Esto podría ser una pesadilla. Podría haber impacto en el mercado, dependiendo de la severidad de las demoras", dijo un veterano comerciante estadounidense de café.