Ciudad de México. Excelsior. El mercado de comida móvil crece en la capital a ritmos acelerados sin que sus representantes cuenten con una legislación que los regule.


A dos años de que comenzaron a circular por la ciudad los primeros “food trucks” o camiones de comida aún no existe una figura jurídica o el tipo de giro específico que les otorgue una certeza en la realización de sus negocios.

De acuerdo con la Asociación de Food trucks del Distrito Federal el número de camiones de comida se ha incrementado en aproximadamente 70 por ciento en tan sólo dos años y actualmente ofrecen comida al menos 100 diferentes tipos de vehículos.

Pero ninguno de estos cuenta con un permiso a pesar de que sus representantes lo han solicitado en diferentes instancias.

La falta de regulación los ha obligado a buscar formas alternativas, no regularizadas de operar, que van desde la itinerancia hasta el pago de cuotas y "mordidas" a personal de las diferentes delegaciones.

Con el objetivo de regular su actividad, la asociación avanza en trabajos que coordina la Secretaría de Desarrollo Económico del DF para impulsar una legislación y establecer parámetros que ordenen su operación.