Respondiendo que la oferta no era “suficientemente buena para el país”, el gobierno de Canadá comunicó este jueves su sorpresiva decisión de trabar la venta de la fabricante de fertilizantes, Potash Corporation.

La oferta de compra fue hecha hace unos meses por la gigante minera angloaustraliana BHP Billiton, que había dispuesto US$39.000 millones inicialmente, aunque agentes de mercado habían informado en la víspera que era probable que subiera la apuesta a más de US$42.000 millones, pese a que ya era la operación internacional más alta del año.

No obstante, en las últimas semanas habían surgido rumores de empresas chinas y rusas interesadas en competir por los activos de esta compañía, lo que ha sido interpretado como la alta valorización de futuro que le están asignando las firmas de diferentes rubros al sector alimenticio.

La determinación del gobierno canadiense sorprendió porque su política económica ha sido habitualmente proclive a adquisciones de empresas locales por parte de multinacionales, según comentó este jueves Diario Financiero.

Pero BHP Billiton no tiene cerrada la puerta aún, pues el ejecutivo canadiense le dio 30 días a BHP Billiton para que mejore su oferta, lo que es atendible si se cuenta que la valorización bursátil de Potash había subido más allá de los US$130 que ofreció por acción cuando lanzó su oferta.