Distrito Federal. Mexicana de Aviación, una de las dos mayores aerolíneas de México, se encuentra en una situación financiera delicada y analiza opciones para seguir funcionando, incluyendo solicitar protección frente a sus acreedores a una corte, dijeron el jueves sindicatos.

La endeudada aerolínea, controlada por Grupo Mexicana de Aviación, no ha logrado mejorar su balance del 2009, un año marcado por la recesión y el brote de influenza H1N1 en México en abril, que impactaron fuertemente el negocio de los viajes.

"Se analizan tres opciones. Una reestructuración operativa, vender la empresa a sindicatos o solicitar concurso mercantil", dijo en conferencia de prensa Lizette Clavel, dirigente del sindicato de sobrecargos.

La protección contra acreedores, conocida en México como "concurso mercantil", permite a las empresas reestructurar su deuda de manera ordenada.

Las tres opciones fueron planteadas por directivos de la compañía a representantes sindicales a inicios de esta semana, dijo por su parte, Fernando Perfecto, líder del sindicato de pilotos ASPA, que también asistió a la conferencia. "Esas son las opciones que nos presentaron (...) Los accionistas no van a inyectar más capital a la compañía", dijo.

Los líderes sindicales no pudieron precisar el monto de la deuda de la compañía ni sus razones financieras.

Directivos de Mexicana no estuvieron disponibles para hacer comentarios sobre el tema.

Mexicana es propiedad en 30 por ciento del grupo hotelero local Posadas, que la compró al Gobierno en el 2005 por unos 165 millones de dólares. Posteriormente, Posadas vendió algunas porciones accionarias a empresarios mexicanos.

Mexicana es miembro de la alianza aérea global Oneworld desde noviembre del 2009, y sus empresas filiales, las aerolíneas más pequeñas Click y Link, operan como afiliadas.

La compañía vuela a 50 destinos en México, Centro y Sudamérica, el Caribe y Europa, y realiza unas 200 operaciones por día.

Falla bono. Grupo Mexicana buscó colocar este año un bono por 250 millones de dólares garantizado en parte por el estatal Bancomext, pero el banco de fomento decidió no respaldar la emisión y el plan se vino abajo.

Con el bono, Mexicana buscaba mejorar su perfil de deuda y más tarde colocar sus acciones en bolsa, según dijo en junio a periodistas el director general del grupo, Manuel Borja.

Mexicana compite con Aeroméxico, la otra aerolínea grande del país, en la que participa el gigante estadounidense Citigroup a través de su unidad mexicana Banamex.

Mexicana y Aeroméxico operaban hace años bajo la controladora aérea CINTRA -que era propiedad del Gobierno- que las vendió a grupos privados después de rescatarlas y sanearlas.

Mexicana y Aeroméxico han considerado unir fuerzas para hacer frente a la difícil situación de la industria pero no han alcanzado un acuerdo.
Grupo Mexicana dijo a inicios del año que esperaba transportar 12 millones de pasajeros en el 2010 frente a los 11.1 millones que registró en el 2009.

Los ingresos de los grupos aeroportuarios GAP, Asur y OMA dependen en alguna medida de los pasajeros transportados por Aeroméxico y Mexicana.