Lima. La minera canadiense Bear Creek dijo este martes que interpuso un recurso legal para intentar recuperar la concesión de un depósito de plata en el sur de Perú, revocada recientemente por el gobierno peruano tras violentas protestas.

Las autoridades de Perú -el segundo productor mundial de plata y cobre- cancelaron a fines de junio la concesión del proyecto Santa Ana en manos de Bear Creek, tras prolongadas protestas de manifestantes antimineros que dejaron cinco muertos.

"Pese a las medidas tomadas recientemente por el Gobierno peruano que han forzado a Bear Creek a tomar una acción legal para defender sus derechos (...) la firma considera que aún es posible una solución política", dijo su presidente ejecutivo, Andrew Swarthout, en un comunicado al regulador local.

El amparo legal, presentado en Perú, se da a pocos días de que el presidente Alan García entregue el poder al nacionalista Ollanta Humala.

La cancelación del proyecto Santa Ana -ubicado en la sureña región de Puno, fronteriza con Bolivia- es la segunda que impacta al sector desde abril, tras protestas sociales que amenazan con frenar más planes vitales para consolidar el auge económico de Perú.

La región de Puno fue en los últimos meses escenario de violentas protestas -con bloqueos de carreteras y quema de vehículos y edificios públicos y privados- en contra del desarrollo de proyectos mineros y energéticos.

El depósito Santa Ana alberga reservas de 63,2 millones de onzas de plata.

Antes de que se desatara la protesta de indígenas aymaras en Puno, Bear Creek tenía previsto desarrollar desde el 2012 ese yacimiento, donde planeaba invertir unos 71 millones de dólares y producir 5 millones de onzas de plata en los primeros seis años

Bear Creek también tiene en la zona norte de Puno el proyecto Corani, que se encuentra en estudio de factibilidad y cuenta con reservas por 258 millones de onzas de plata.