Bear Creek Mining informó que avanza en el proyecto de optimización de su proyecto Corani tras los estudios respectivos que se han llevado a cabo durante seis meses, mientras los estudios de opciones han identificado varias modificaciones de diseño que mejoran el rendimiento del proyecto que ahora se lleva adelante en la ingeniería de detalle.

Andrew Swarthout, CEO de Bear Creek, sostuvo que con las identificación de las fases de optimización de ingeniería detallada han identificado importantes oportunidades con las cuales “se espera mantener los gastos de capital del proyecto en el rango de viabilidad del 2011 de US$600 millones”, de acuerdo a Gestión.

Swarthout dijo que un logro muy importante para la minera será preservar los muy bajos costos de efectivo por onza de plata que se espera producir del neto de los créditos de metales base (negativo durante los primeros siete años de los 22 años de la vida estimada de la mina).

Bear Creek advirtió al gobierno peruano a principios de este año que si no lograba llegar a un "acuerdo amistoso" tras la cancelación de sus derechos para operar la mina de plata Santa Ana, en Puno, solicitará un arbitraje contra el Estado peruano amparado en el TLC entre Canadá y Perú.

Bear Creek estaba por terminar la construcción de Santa Ana en 2011, cuando una ola de protestas —encabezadas mayoritariamente por pueblos indígenas que decían que el proyecto contaminaría sus fuentes de agua— llevó al gobierno de Alan García a revocar la autorización de la compañía para operar en el área.

En septiembre del año pasado, la empresa canadiense dijo que el futuro de la mina Corani, otro proyecto de Bear Creek en Perú, dependía de la resolución del conflicto de Santa Ana.