Campesinos agrupados en el Movimiento Cocibolca anunciaron que boicotearán el acto oficial de inauguración de las obras auxiliares para la construcción de un canal de gran calado en Nicaragua, previsto para este lunes en la ciudad de Rivas.

Obispos católicos llamaron al gobierno de Daniel Ortega a dialogar con quienes objetan el proyecto, temiendo que sus tierras sean expropiadas sin una indemnización justa para construir el canal.

Se estima que su construcción durará en torno a siete años, costará unos US$50.000 millones y creará 50.000 puestos de trabajo.

Las acciones de protesta contra el canal se han intensificado en el sur del país. Desde el sábado (20.12.2014), campesinos de varios municipios de la región sur, tanto del Pacífico como del Caribe, vienen bloqueando trochas y carreteras que conducen de la sureña provincia de Rivas, ubicada a unos 111 kilómetros de la capital, para impedir el paso de técnicos del consorcio chino HKND, concesionaria de la megaobra. Paralelamente al evento de Rivas se celebrará un acto central en Managua.

En el acto de la capital estarán el presidente Ortega y dirigentes del consorcio chino, que tiene su sede en Hong Kong.

Marcos Espinoza, un poblador del municipio de Nueva Guinea, dijo a un rotativo local que sus tierras no están en venta, pero al mismo tiempo invitó al gobierno a dialogar con quienes se verán afectados por la construcción de la obra de 278 kilómetros de extensión.

Se calcula que 105 kilómetros del canal pasarán por el lago Cocibolca, el mayor reservorio de agua de la región, hecho que preocupa también a los ecologistas.