México.- La cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) generaría un "cuello de botella" para el tráfico aéreo después del 2021, estimó este lunes el banco suizo de inversión UBS.

     En ese año, el actual aeropuerto "Benito Juárez" alcanzará su capacidad total, de acuerdo con el informe especial elaborado por el analista de UBS, Rogerio Araujo.

     El reporte de UBS indica que "en nuestro escenario base, se concluye el nuevo aeropuerto y la Ciudad de México sigue siendo el principal centro del país y las aerolíneas no buscan alternativas".

     Advierte que "si el nuevo aeropuerto se cancela, creemos que las aerolíneas se verán obligadas a buscar alternativas".

El NAIM, una obra valorada en US$13.300 millones, está considerado como el principal proyecto de infraestructura del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuyo mandato de seis años termina el próximo 30 de noviembre.

     La occidental Guadalajara, la segunda ciudad más poblada de México, podría ser un centro potencial para las líneas aéreas, debido a que ha mostrado tasas de crecimiento más consistentes en el flujo de pasajeros, seguida de las norteñas Monterrey y Tijuana, dijo UBS.

     La tasa de crecimiento en el tráfico aéreo del actual aeropuerto capitalino podría ubicarse hacia adelante entre 4 y 5%, en línea con la expectativa para todo el país, dijo el banco.

     La terminal aérea de la Ciudad de México representa actualmente el 34% del tráfico total, de acuerdo con datos de la institución.

     Si se cancela el proyecto, el operador privado Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) sería la compañía más afectada a partir de 2022, debido a que el 41% de sus pasajeros proviene de rutas hacia y desde la Ciudad de México.

     En un segundo sitio de eventual afectación se encuentra el Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur), con un 30% de las rutas, y después el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), con un 22%, dijo el banco suizo.

     El NAIM, una obra valorada en US$13.300 millones, está considerado como el principal proyecto de infraestructura del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuyo mandato de seis años termina el próximo 30 de noviembre.

    

    De acuerdo con el plan maestro, el nuevo aeropuerto debería entrar en funcionamiento en noviembre de 2020.

     El virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, planea realizar un plebiscito en octubre próximo para decidir el futuro de la nueva terminal aérea, a la que se ha opuesto por considerar que el proyecto está salpicado de corrupción e irregularidades técnicas.