Caracas. La noche de este viernes el canciller venezolano, Nicolás Maduro, llegó hasta la ciudad Guayana, donde se reunió con la dirigencia sindical, que mantiene el conflicto en las empresas del sector aluminio hace 18 días.

El encuentro se realizó en la casona de ferrominera Orinoco, que contó con la asistencia de los sindicalistas de Alcasa y de Sutralum, José Gil y Gerardo Pérez, respectivamente.

El ministro de Relaciones Exteriores, con pasado sindicalista, trató de mediar en el conflicto que mantiene al mínimo las operaciones tanto en Alcasa como en Venalum.

La dirigencia sindical pide en ambos casos, aumento salarial, pagos de pasivos pendientes (como caja de ahorro, seguros privados, entre otros), y el inicio de la discusión del contrato colectivo que en el caso de Venalum ya va para cuatro años y en Alcasa, para dos años.

Las gerencias técnicas de ambas plantas, señalaron que la producción de las plantas está comprometida porque las celdas comienzan a sufrir inestabilidades, e inclusive en Venalum se perforó una línea y V Línea comienza a confrontar problemas técnicos.

Pero la dirigencia sindical no ceja en sus treces y asegura que mantiene un plan de producción a fin de evitar situaciones como las que están denunciando las gerencias de Alcasa y de Venalum.

En este conflicto del sector aluminio hay muchos elementos que van desde situaciones políticas, fundamentalmente de intereses del partido de gobierno, hasta reclamos sindicales y acusaciones de defensa de intereses de las empresas Glencore y Noble.