La propuesta de retornar sobre la idea de construir el millonario puente entre Colonia (Uruguay) y Buenos Aires (Argentina) ha sido descartada, según aseguró una fuente de la Cancillería uruguaya a El Observador.

Este domingo, el diario Clarín de Buenos Aires indicó que la visita del presidente chino Xi Jinping a Argentina en los últimos días generó el ambiente para reimpulsar esta idea. La iniciativa privada, que partió de reuniones entre empresarios argentinos y chinos, dijo Clarín, tiene previsto la participación de la constructora China Dalian International Cooperation Group (CDIG) y debe ser aprobada por los parlamentos de ambos países.

Carlos Spadone, director de la Cámara Argentino-China, dijo que el proyecto demandará una construcción de al menos dos años, consignó Clarín. Para darle vida al proyecto, se dispondría de un préstamo del Eximbank chino por US$829 millones. El matutino porteño agregó que los representantes de la constructora Dalian que acompañaron al mandatario chino, señalaron que disponen de US$ 500.000 millones para invertir en iniciativas en el exterior.

La idea de construir un puente de 42 kilómetros que una Buenos Aires –desde la localidad de Punta Lara– y Colonia del Sacramento tiene ya 28 años, cuando en 1985 los presidentes de entonces de Argentina y Uruguay, Raúl Alfonsín y Julio María Sanguinetti, respectivamente, se pusieron de acuerdo para avanzar sobre este proyecto. Más tarde se formó la Comisión Binacional que analizaría la viabilidad del emprendimiento y en 1991 los mandatarios Carlos Menem y Luis Alberto Lacalle firmaron el llamado a licitación. Pero la construcción nunca se llevó a cabo y Uruguay, en 2005, y Argentina, en 2011, abandonaron la Comisión Binacional.

La agencia DPA recordó que, en 1996, un informe confeccionado por el Instituto para la Integración de América Latina del Banco Interamericano de Desarrollo llegó a la conclusión de que si el puente se pusiera en funcionamiento, se formaría un corredor de alta eficiencia entre Buenos Aires y San Pablo y facilitaría el comercio interno del Mercosur al formarse un eje Buenos Aires-Montevideo-Río de Janeiro.