Cancún. Casi 200 naciones acordaron hoy modestas medidas para combatir el cambio climático, incluida la creación de un fondo para ayudar a países pobres, y aplazaron grandes disputas hasta el 2011.

"Esta es una nueva era de cooperación internacional sobre el cambio climático", dijo la ministra de Exteriores mexicana, Patricia Espinosa, a los delegados al finalizar dos semanas de negociaciones que desbloquearon el estancamiento entre países ricos y pobres.

El acuerdo, logrado en una extensa reunión, comprende un plan para diseñar un "Fondo Climático Verde", incluye medidas para proteger las selvas y nuevas vías para compartir tecnologías de energía limpia, así como ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático.

También reafirma la meta de recaudar US$100.000 millones en ayuda para los países pobres para 2020 y establece un objetivo de limitar el aumento del promedio de las temperaturas a menos de dos grados Celsius sobre la era pre industrial.

Las negociaciones habían generado pocas expectativas tras el fracaso por lograr un tratado en la cumbre de Copenhague el año pasado. Cancún no establece plazos concretos para un esquivo acuerdo legalmente vinculante.

El secretario de Energía y Medio Ambiente de Reino Unido, Chris Huhne, dijo que lo acordado en Cancún hace más probable que la Unión Europea pueda profundizar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a un 30% por debajo de los niveles de 1990 desde el actual 20%.

"Creo que definitivamente hace posible un acuerdo de un 30 por ciento en la Unión Europea", dijo Huhne sobre la contribución del bloque para evitar más inundaciones, sequías, desertización, aludes de tierra y un aumento en el nivel del mar, como predijo un panel de Naciones Unidas de científicos climáticos.
Objeciones. El plan se aprobó pese a las objeciones de Bolivia, que pedía mayores reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero de países ricos, alegando que sus políticas ambientales causaban un "genocidio" con 300 mil muertes anuales.  

"Les pido que reconsideren", dijo el delegado boliviano Pablo Solón a Espinosa. Tras varias declaraciones anticapitalistas del sudamericano, la canciller mexicana contestó que las objeciones del país serían señaladas en un informe final pero que no desbarataría el acuerdo logrado por 190 naciones.

El plan fue aprobado después de que los delegados simplemente aplazaron hasta 2011 y 2012 una disputa entre países ricos y pobres sobre el futuro del Protocolo de Kioto de la ONU, que obliga a casi 40 naciones desarrolladas a reducir sus emisiones en un primer período hasta finales de 2012.

"Cancún tal vez haya salvado el proceso, pero aún no salvó el medio ambiente", dijo Wendel Trio, de la organización Greenpeace.

Japón, Canadá y Rusia insistieron en que no ampliarán el acuerdo de Kioto, y en cambio demandaron que los mayores emisores entre ellos Estados Unidos, China e India también se unan al nuevo tratado global.

Pero las naciones en desarrollo afirman que los países ricos deben extender el protocolo más allá del 2012 antes de que ellos acuerden medidas para recortar sus emisiones.

Muchos de los acuerdos en Cancún simplemente confirman tratados no vinculantes de Copenhague, cuya conclusión fue ratificada sólo por 140 países.

"Es realmente bastante histórico. Es la primera vez que los países acuerdan una gama tan amplia de instrumentos y herramientas que ayudarán en particular a las naciones en desarrollo", comentó Christiana Figueres, presidenta de la Secretaría del Cambio Climático de la ONU.