Brasilia. La candidata presidencial del partido gobernante de Brasil, Dilma Rousseff, prometió el miércoles expandir las vías ferroviarias y abrirlas a operadores privados, ayudando a reducir los crecientes embotellamientos del transporte.

Rousseff, quien lideró los proyectos de infraestructura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva como su jefa de gabinete, dijo que ofrecería los derechos para operar miles de kilómetros de vías férreas, luego de los actuales proyectos de expansión.

"Nuestra intención es que las vías férreas posteriormente sean licitadas", dijo Rousseff en un seminario sobre sistemas ferroviarios en Brasilia.

Si es elegida en octubre, Rousseff continuaría los planes de gobierno de sumar alrededor de 12.000 kilómetros a la red de vías férreas del país, conectando principalmente áreas industriales o de cultivo en el centro del país con puertos marítimos en la costa del Atlántico.

Rousseff, una ex activista de izquierda, favorece fuertes compañías estatales en sectores estratégicos de la economía, como energía, petróleo y bancos. Pero ha dicho que el capital privado no sería excluido y garantizó a los inversores una disciplina fiscal dura y autonomía de facto del banco central.

Esta semana, Rousseff dijo que favorecía la participación de capital privado en la autoridad aeroportuaria estatal Infraero como una forma de mejorar la gestión y acelerar retrasados proyectos de modernización.

Líderes en la industria y la agricultura por largo tiempo se han quejado de que los sobrecargados caminos, vías férreas y aeropuertos de Brasil han socavado su competitividad internacional y elevado los precios domésticos.

"Invertir en vías ferroviarias es invertir en nuestra capacidad de impulsar el abastecimiento y mantener la inflación bajo control", señaló Rousseff.

Rousseff tiene una ventaja de entre un 5 y 10% sobre el candidato opositor José Serra en recientes sondeos de opinión.