Tras el último vuelo realizado por Mexicana de Aviación este domingo, analistas del sector ya anticipan efectos concretos sobre el mercado aéreo de México, que en concreto enfrentará una disminución en su capacidad de transporte de 42%.

De acuerdo a Rogelio Urrutia, de Santander, ese escenario estará impulsado por el cese de rutas aéreas que difícilmente otra firma esté dispuesta a cubrir y por un aumento en los valores de los pasajes, que inclusive podría influir en las decisiones de las personas de ocupar el transporte aéreo como primera opción en sus desplazamientos.

Los efectos de la cancelación de Mexicana se dan en un difícil contexto para la industria aérea de México, en el que destacan los efectos de la recesión económica sobre la cantidad de pasajeros que utilizan líneas aéreas, una mala planeación y administración del sector, además de excesivos costos aeroportuarios y laborales. ¿Resultado? El cierre en los últimos dos años de una serie de líneas aéreas locales, como Líneas Aéreas Azteca, Aerocalifornia, Alma, Avolar y Aviacsa, de acuerdo a El Universal.

Todos esos cierres significaron una contracción prácticamente del 20% de la capacidad del transporte aéreo de pasajeros.

Si se consideran la cantidad de asientos vendidos desde 2007 hasta el cierre de 2009, el número de asientos ofrecidos por las aerolíneas mexicanas cayó en más de 8.000 unidades. Con ese escenario, la caída en el número de asientos que implicará el cese de operaciones de Mexicana serán de poco más de 13.000 asientos, lo que implicará que sólo en la gestión 2009 y 2010, la capacidad de transporte ya habrá disminuído en más de 50%.