El Observador de Uruguay. Durante el tercer trimestre de 2017, la industria utilizó únicamente el 63% de su capacidad instalada, según datos divulgados por la Dirección de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).

El porcentaje implica una caída de tres puntos en relación al mismo periodo del año pasado, y deja a la industria apenas un punto por encima de su mínimo histórico (62%), que se registró en igual trimestre de 2015. Así, a septiembre, las industrias tenían 37% de capacidad ociosa en sus instalaciones.

Las pequeñas y medianas empresas fueron las más afectadas, y redujeron 4 puntos porcentuales el uso de su capacidad instalada, mientras que en las grandes industrias la disminución fue de 2 puntos porcentuales.

Este incremento de la capacidad ociosa en el sector manufacturero uruguayo, opuesta a lo que ocurrió en Brasil y Argentina, responde a la pérdida de competitividad y a la desaceleración de la producción industrial registrada en los últimos meses, según dice el reporte.

Las pequeñas y medianas empresas fueron las más afectadas, y redujeron 4 puntos porcentuales el uso de su capacidad instalada.

Una encuesta realizada por la CIU para analizar estos resultados indicó que la mayoría de los empresarios industriales considera que el principal impedimento para no utilizar la capacidad instalada al máximo en el tercer trimestre de 2017 respondió a "aspectos vinculados a la competitividad en el mercado externo", como resultado de la recuperación de la capacidad instalada del sector manufacturero de Brasil (1%) y Argentina (3%).

En segundo lugar, la CIU indicó los "aspectos vinculados a la competitividad en el mercado interno", factor de relevancia para las empresas productoras de alimentos, bebidas y tabaco, y químicos y plásticos. La "insuficiencia de oferta" aumentó su importancia como elemento limitante en relación al segundo trimestre de 2017 para las empresas pertenecientes al grupo de alimentos, bebidas y tabaco, dice el reporte.