Un programa de US$500 millones para capacitar trabajadores en empleos del sector de energías renovables y ayudar a salir al país de una profunda recesión no ha cumplido con sus metas, según un reporte del organismo de supervisión interna del Departamento del Trabajo divulgado este viernes.

Al 30 de junio, menos de 31.000 personas que completaron el programa de capacitación obtuvieron empleos en el sector de energías renovables, sólo 38% de lo que se había proyectado, dijo el Inspector General del departamento en el reporte.

De esos trabajadores, menos de 12.000 mantuvieron su empleo por más de seis meses, apenas 16% de la meta que establecieron las organizaciones que recibieron subvenciones cuando se les entregó el dinero.

"El impacto del programa de capacitación de la Ley de Recuperación en Empleos Verdes ha sido limitado en términos de los resultados de empleos reportados", dijo el reporte.

El Departamento del Trabajo dijo que está en desacuerdo con las conclusiones. "Este reporte no considera casi la mitad de las becas que aún están activas y a los miles de trabajadores que aún están participando del programa", dijo una portavoz en un comunicado.

El departamento dijo que sus propios análisis iniciales mostraron que la mayoría de los participantes en el programa que obtuvieron empleos antes del 31 de diciembre de 2010 los conservaban. De 13.000 trabajadores que completaron la capacitación al 30 de junio del 2011, 57% había conseguido empleo.

El programa de capacitación de US$500 millones era parte de los US$90.000 millones destinados a gastos en energías renovables del paquete de estímulo económico de 2009.

El gobierno del presidente Barack Obama buscaba crear más de 700.000 empleos, fomentando simultáneamente el desarrollo de fuentes de energías renovables y volviendo más eficiente el consumo de energía de los edificios.

El gasto del gobierno de Obama en energías limpias ha sido criticado como un despilfarro durante la carrera presidencial y su rival republicano Mitt Romney frecuentemente ha utilizado el ejemplo de la quebrada compañía solar Solyndra, que recibió un préstamo del Gobierno por más de US$500 millones.

La auditoría del Inspector General fue solicitada por Darrell Issa, el presidente republicano del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

Issa, quien suele criticar el gasto de Obama en energías renovables, dijo en un comunicado que el reporte muestra que el programa fue "mal pensado, disfuncional y mal administrado".