El negocio cárnico de Centroamérica podría vivir un severo cambio por las intenciones de la multinacional estadounidense Cargill de ampliar su participación en el istmo.

Cargill es dueña en Costa Rica de la procesadora Cinta Azul y ya tiene interés en comprar a Planta Industrial Procesadora de Aves, S. A. (Pipasa) en Nicaragua, un plan que podría incluir a Pipasa en Costa Rica.

El periódico costarricense La Nación, confirmó con Bruce Burdett, presidente de Cargill Meats Central America, que la empresa está decidida en ampliar su operación.

“Hemos hecho público nuestro deseo de expandir nuestras operaciones en Centroamérica y estamos investigando varias opciones”, dijo Burdett, que confirmó que además de Pipasa, analizan así “otras opciones”.

Cargill explora la operación de la avícola nacional en Nicaragua, mediante una solicitud de autorización ante el I nstituto Nacional de Promoción de la Competencia en Nicaragua (Promocompetencia).

“Estamos en un prerrequisito (en Nicaragua) para considerar una adquisición y asegurar que vale la pena seguir adelante, pero no hay nada firmado”, añadió Burdett.

Consultado días atrás sobre la posible venta de Pipasa, Gerardo Matamoros, director corporativo de Grupo Sama y vocero para el tema de Pipasa, dijo: “No hay un rótulo de ‘se vende’, pero si una empresa hace una propuesta, lo más lógico es que se le oiga”.

Pipasa, que fue fundada en 1968, trabaja en la producción y comercialización de alimentos a partir de las carnes de res, cerdo, pollo y pavo. También elabora alimentos para la nutrición animal.

Cargill, por su parte, se dedica a la compra, venta, procesamiento y distribución de granos y otros productos del agro; también tiene una división de cultivo y venta en el campo pecuario.