Las cifras oficiales sobre la producción pecuaria en 2010 siguen siendo contradictorias: mientras las autoridades aseguran que el año pasado 80% de la demanda de carne bovina fue satisfecha con producción local, voceros del sector privado insisten en que la cosecha endógena solo suplió 48% de los requerimientos de esta proteína animal.

"Nuestras estadísticas indican que el año pasado la producción nacional fue 48% del consumo, lo que significa que el restante 52% fue importado", señaló el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Manuel Cipriano Heredia, quien aseguró que las cifras oficiales ocultan la verdad sobre la situación del sector.

Ubicado en el lado opuesto, políticamente hablando, Alberto Cudemus, presidente de la Federación Venezolana de Porcicultura (Feporcina), ratificó estas cifras al señalar en un programa de radio que, según las estadísticas de la organización que preside, de los 23 kilos per cápita de carne vacuna consumidos por los venezolanos el año pasado, 11 kilos fueron de producción local y 12 kilos importados.

En cifras porcentuales, lo expresado por Cudemus ratifica que 52% del consumo de carne bovina en 2010 fue importada, monto que contrasta de manera determinante con lo expresado en el Plan Bienal de Producción de Alimentos 2011 -2012, en el que se señala que 80% de la proteína animal consumida el año pasado fue cubierta por producción local y apenas 20% correspondió a las importaciones.

"Lo dicho por Cudemus ratifica lo que venimos diciendo desde el año pasado: que pese a un cierto repunte de la producción nacional, las importaciones representan más de 50% del consumo", acotó Heredia, al tiempo que recuerda que desde hace más de dos años no se conocen con exactitud las cifras oficiales de producción.

Por su parte, el presidente de la Federación Bolivariana de Ganaderos de Venezuela (Fegaven), Balsamino Belandria, acotó durante su intervención en el programa radial donde participó junto a Cudemus, que solo esa agrupación introdujo el año pasado 20.000 cabezas de ganado, pero en su totalidad para la cría y producción lechera.

Reconoció, no obstante, que para elevar el rebaño nacional al nivel idóneo, será preciso la importación de 800.000 animales, pero que los resultados apenas serán apreciables entre 4 y 5 años.

Más contradicciones.  Según la publicación especializada Gaceta Ganadera, el año pasado la disponibilidad total de carne de res del país fue equivalente a 2.471.542 animales, de los cuales el aporte nacional fue de poco más de 1,29 millones de reses.

En contraparte, tanto el arribo de ganado en pie como de carne congelada y refrigerada fue de 1,17 millones de toneladas. De ese monto, 45% correspondió a animales vivos procedentes de Brasil y Nicaragua.

En términos porcentuales, esto significa que 52% de la disponibilidad total de carne en 2010 correspondió a ganado local y 48% a producto adquirido en mercados extranjeros.

"De cualquier manera, las cifras revelan que no es cierto que 80% de la demanda sea cubierta con producción nacional", acotó Manuel Cipriano Heredia, al tiempo que precisó que Fedenaga no ha sido convocada para unirse a las mesa técnicas establecidas por el Ministerio de Agricultura y Tierras, con el fin de buscar opciones que permitan incrementar la producción pecuaria y vegetal.