El departamento de Agricultura de Estados Unidos propuso este miércoles autorizar la importación de carne ovina uruguaya mediante una modificación del reglamento vigente, a petición del ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay.

Según señaló la embajada estadounidense en Montevideo en un comunicado difundido este miércoles, “el reglamento propuesto permitiría la importación de carne ovina fresca (congelada o enfriada) sin dejar de proteger a Estados Unidos de la introducción de la fiebre aftosa”.

Desde el último brote de la enfermedad en Uruguay, en abril de 2001, el mercado estadounidense permanecía cerrado para la carne ovina.

La reapertura del flujo comercial con la potencia, además de potenciar las ventas del rubro, permitirá aumentar el prestigio de la carne ovina uruguaya dado los altos requisitos de calidad que imponen las autoridades estadounidenses.

De acuerdo al comunicado, “los requisitos para la carne ovina y vacuna serían casi idénticos”. Al mismo tiempo, indica que el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (Aphis, por su sigla en inglés) “realizó una evaluación de riesgos y una visita al país”, en la que concluyó que “Uruguay cuenta con la infraestructura veterinaria para detectar y erradicar eficazmente un brote de fiebre aftosa en caso de ser necesario”.

La resolución será ahora publicada para que cualquier interesado realice los comentarios que estime, hasta el 25 de abril.

De no recibir objeciones, se redactará un reglamento definitivo en los próximos meses.

Según dijo a El Observador el gerente general del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Gabriel Capurro, los productores recibieron la noticia de forma positiva, aunque se mantienen expectantes debido a que la reglamentación aun no fue aprobada.

Estados Unidos es un mercado que normalmente importa de 70.000 a 80.000 toneladas al año. La apertura del mercado permitirá a Uruguay elevar los niveles de producción, que han permitido colocar en el exterior hasta 30.000 toneladas de carne ovina en el año récord, explicó.

“En el pasado, cuando Estados Unidos abrió su mercado lo hizo sin cuotas y con un arancel muy bajo”, agregó Capurro.

Respecto a las repercusiones que tendría el acceso al mercado estadounidense, sostuvo que “seguramente un mercado de este tipo va a consolidar los altos valores que el productor recibe por la carne ovina”. Al mismo tiempo, añadió que “si los valores actuales se mantienen, el productor va a responder con más producción porque resultará atractivo”.