El Grupo de Cementos Chihuahua (GCC) descartó sufrir efectos negativos de consideración en sus flujos financieros tras la decisión del gobierno de Bolivia de expropiar la participación accionaria de 33,34% que tenía la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) sobre la Fabrica Nacional de Cemento ubicada en ese país.

La cementera mexicana es propietaria de 47.02% de las acciones de Soboce.

El bajo impacto sobre sus flujos la empresa mexicana lo atribuye a que el movimiento de las operaciones en Bolivia se realiza a través de dividendos provenientes de Soboce.

Cementos Chihuahua sostuvo que el efecto por la consolidación proporcional de estas operaciones, en las ventas, será de entre 8 y 10%, aunque sin efecto importante en el flujo de efectivo, puntualizó.